Tradición e innovación en programa del Miami City Ballet

 

El estreno mundial de Euphotic

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ORLANDO TAQUECHEL

El fin de semana pasado el Miami City Ballet (MCB) presentó su Programa II de la Temporada 2012-2013 en el Centro Adrienne Arsht para las Artes Escénicas.

Con el título de Tradition & Innovation (Tradición e innovación, en español), el programa incluye el estreno mundial de Euphotic, la más reciente comisión del joven coreógrafo inglés Liam Scarlett para la compañía que ahora dirige Lourdes López.

También en el programa aparecen dos piezas de repertorio de George Balanchine: la obra de grupo Divertimento No. 15, de 1956, con música de Mozart, y Duo Concertant (1972) con música de Igor Stravinsky. La oferta se completa con el Don Quijote Pas de Deux, con música de Leon Minkus y, según las notas al programa, con la coreografía tradicional de Marius Petipa.

La noche abrió con Divertimento No. 15, una obra que el MCB ejecuta de manera muy cercana a la perfección. Después de un intermedio, la función continuó con un Duo Concertant quizás algo distante. Renán Cerdeiro y Patricia Delgado interpretaron a la pareja que interactúa con el piano de Francisco Renno y el violín de Alla Krolevich, ambos presentes en el escenario.

Tras una breve pausa, Mary Carmen Catoya desbordó carisma escénico y destreza técnica en Don Quijote, junto a un magnífico Renato Penteado.

Después del segundo intermedio Euphotic resultaría ser un cierre excelente para el programa.

El título tiene que ver con la zona de los ecosistemas marinos y de los lagos profundos donde penetra la luz del sol. En esta zona, llamada fótica, la profundidad depende del agua en cada lugar, pero nunca supera los 200 metros.

Al subirse el telón los bailarines son como Wilis acuáticas condenadas a esperar las últimas manifestaciones luminosas. Los elementos escenográficos verticales al fondo del escenario parecen ubicarnos en el límite mismo de esos 200 metros y las luces de John Hall definen Euphotic como una visita alucinante a las profundidades.

Euphotic tiene cuatro movimientos y utiliza 28 bailarines. Los roles solistas están a cargo de Jeanette Delgado y Kleber Rebello en el primer movimiento, Sara Esty en el segundo, Yann Trividic , Patricia Delgado y Carlos Miguel Guerra en el tercero y nuevamente Jeanette Delgado en el último. Todos estuvieron excelentes en la función que reseñamos.

El mejor movimiento es el primero pero cuando algunos tropiezos de lenguaje comienzan a sugerir que la obra ha perdido su rumbo, Scarlett se recupera y cierra Euphotic de manera espléndida.

Uno de los mayores atractivos de la pieza es su habilidad para recrear experiencias y soluciones antes vistas y hacerlas parecer novedosas ante los ojos de los

espectadores.

Euphotic es además un ejercicio que ilustra con soltura una partitura presumida y grandilocuente mientras se autoproclama como un trabajo de prestigio para una compañía de primera. Por último, hay que reconocer que es también una puesta en escena donde la intimidad con la belleza no tiene límites.

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