The Vagabond

 

Aquí no se notan las horas, porque desde el momento en que se entra se ingresa a un universo pensado para que de allí sólo se salga cuando todo ha pasado en la ciudad, cuando es un nuevo día.

The Vagabond
Isabella Rubino y Katlyn O ' Maley . Foto: Alex Mateo de Acosta.
 

Por Mauricio Bayona

Miami tiene miles de posibilidades nocturnas. Distintas y variadas alternativas para ver la cara del sol muy temprano bailando o para amanecer entre copas con los amigos. Pero hay sitios de sitios. O mejor clubes de clubes, como es el caso de The Vagabond, ubicado en el corazón del downtown de Miami, y en el que basta realizar una fugaz encuesta para darse cuenta de que la gente que allí va lo considera uno de los mejores del país.

''Creo, estoy segura de que es mi club favorito en el sur de la Florida. Mentira... Es mi club favorito de todos los que he estado, mejor que los de California o Nueva York'', dice Jaye V., de Fort Lauderdale''.

Jaye, de 21 años, no exagera. Este club está diseñado para consumir las noches y, en especial las de los fines de semana, como si fueran oleadas de viento. Aquí no se notan las horas, porque desde el momento en que se entra se ingresa a un universo pensado para que de allí sólo se salga cuando todo ha pasado en la ciudad, cuando es un nuevo día.

Para empezar, es un lugar muy bien diseñado en los dos principales mundos que lo conforman. Por una parte, el del jardín exterior, habitado con palmas erguidas, la brisa que no cesa, mesas y sillas tropicales y una nítida apariencia de ese Miami caliente de noche, aun más cuando una banda de rock o de soul, en mitad de este gran patio, se encarga de ponerle ritmo a una noche que da la sensación de no para de moverse sino de seguir los pasos de la gente que viene a este club y que se destaca por su belleza.

En contraste con el jardín está el moderno espacio interior. Y allí pasa de todo, en especial cuando esporádicamente sale humo blanco y espeso en las pistas de baile, o del escenario, donde cada fin de semana hay una banda muy buena, sin importar si es legendaria o nueva o si va por los caminos del rock de otra década o por lo último que suena. En The Vagabond siempre ronda una sorpresa.

''Lo que más me gusta de este club es la música, que no la ponen tan duro y la gente puede hablar sin necesidad de gritarse'', dice Marcos Rodríguez. ``Además, si uno quiere cambiar de ritmo o de estilo de música es muy fácil hacerlo pasando de un salón a otro. Es un gran club con excelentes DJ's''.

Muchas cosas se destacan de este lugar. Sus dos bares, extensos, modernos y dinámicos, en donde se puede encontrar tragos a $5 o cervezas a $1, dependiendo de la hora del día y la noche, desde luego. O sus 20 luces, que no se detienen en toda la jornada y marchan al ritmo de unos visitantes que desde que llegan se meten en la dinámica de un club en que el piso vibra y las paredes parecen menearse como si fueran palmas enfrentadas a las pronosticadas tormentas de verano que traen feroces ráfagas de viento.

The Vagabond marca el ritmo del downtown de Miami. Lo sacude de un lado para otro, lo hace más vivo. Es un club al que toca ir, porque allí las noches son muy distintas. Tanto, que no parecen sólo de Miami, sino de todo un país como Estados Unidos, al que le gusta, como dice la legendaria canción tropical de Colombia, ''amanecer parrandeando''.

Speak Up!