The Stage

 

Sabor del jazz sureño

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La ciudad de Miami reúne talento nacional y de todas partes del mundo como para llenar múltiples escenarios a la vez, en diferentes puntos cardinales, con presentaciones de grupos musicales y actuaciones de los más variados géneros todos los días de la semana. Los ya existentes no bastan y, por razones lógicas en algunos casos y en otros por preferencia, se conglomeran en la misma zona. Muy al tanto de esta situación deben estar Carlos García y Sasha Torres quienes recientemente abrieron un club gigante de 10,000 pies cuadrados (3,200 en el interior y 7,000 al aire libre) con capacidad suficiente para acomodar a 250 personas sentadas y otras 1,000 paradas como invitados de lo que promete ser la nueva adquisición valiosa del Design Distric.

Le llaman The Stage y su nombre está bien justificado; además de las proporciones, tiene muchas otras dotes. Una muy particular es que la decoración, por parte de Andrea Mejía, no se parece en nada a lo que habitualmente se explota como tema en los bares y clubes de la ciudad, que siempre pecan de ser o muy chic o demasiado tropicales. El decor nos transporta mentalmente, en tiempo y espacio, a esos fabulosos bares de Nueva Orleans de paredes de ladrillos --también se ven mucho en Nueva York-- donde no falta el jazz en su mejor receta, ni gente para disfrutar toda la noche bailando y descargando con sabor.

Lo mejor es que este feeling de jazz sureño no es solamente una ilusión puramente óptica; va acompañada del sabor, el ritmo y la esencia artística del Big Easy, como se le llama popularmente a la ciudad sureña afrancesada. Se presentan shows y bandas de jazz, funk y de música latina en vivo. Por lo pronto, el personal sirve los legendarios cocteles de Nueva Orleans como el ponche de bourbon con leche y el julepe de menta mientras terminan el Bourbon Bar con cocteles de la casa, ataviados en impecables camisas blancas y chalecos negros al estilo tradicional y sofisticado sureño.

``García ha vivido entre Miami y Nueva Orleans desde el 2005 y ha hecho muy buenas relaciones en el ámbito artístico y musical en ambas ciudades. Es nuestro deseo que este lugar sea la próxima meca del arte y la diversión, donde se disfrute de múltiples formas de entretenimiento al mismo tiempo; desde exhibiciones, música, cinematografía, hasta teatro, y que además sirva de escenario para promover a talentosos músicos locales'', comenta Torres.

Para no quedarse en el plano de los deseos, el sitio ofrecerá un festival al estilo del French Market de la ciudad del Mardi Gras, todos los domingos desde mediodía hasta las 6 p.m. con música en vivo, clases de música para los niños y fiambres del Gastropod, para que todos los miembros de la familia puedan disfrutar de algo que por algún tiempo hemos relegado pero que bien vale la pena rescatar: el arte de cultivar el divertimiento con amigos y familia.

 

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