Sin pasaporte: Normandy Isle

 

El vecindario mayormente Argentino está salpicado de encantadoras tiendas, restaurantes y lugares para pasear.

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Kevin Johansen en Buenos Aires Bakery. Foto: Nuri Vallbona.
 

Por Jessica Sick

Con calles llamadas Rue Versailles y Rue Vendome, uno podría esperar sentirse transportado al alegre París cuando visita Normandy Isle. Pero aunque este enclave en North Beach pudiera haber estado alguna vez lleno de inmigrantes amantes del baguette, ahora es Argentina la que marca la influencia aquí. Lo cual es muy apropiado ya que los argentinos son conocidos por creerse que son los europeos en Sudamérica. Pero crisis de identidad aparte, Normandy Isle está salpicada de encantadores tiendas, restaurantes y oportunidades para pasear, lo que la hace el lugar perfecto para una cita fuera de lo usual.

Comience en Buenos Aires Bakery donde encontrará los indiscutiblemente mejores pasteles argentinos en Miami. Pida uno (o dos) y una cortada para llevar y cruce la calle para un picnic matutino y pasee junto al océano.

Ahora que uno se siente bien y relajado, es el momento de aumentar el ritmo cardíaco con alguna actividad física (no, no en el abandonado puesto del salvavidas). Vaya a las canchas de tenis de arcilla de North Shore Park para unos sets, y luego vaya a la nueva piscina comunitaria para una zambullida y unas risas.

Después de una ducha, es momento para almorzar. Las opciones incluyen griego en Ariston, pizza y paninis en Sopranos o tailandés ya sea en Sawadee o en Tamarind, que está ubicado en "el círculo " -sabrá que ya ha llegado al ver la fuente del obelisco. Haga algunas compras después de comer en el pequeño mercado de productores que vende frutas, vegetales, smoothies y flores todos los sábados y asegúrese de visitar la tienda del diseñador de interiores Jeffrey Lamb, que está llena de adorables productos para el  hogar como juegos de té, marcos, alfombras y lámparas.

Planee que su cita en Normady Isle coincida con una presentación o película en el Byron Carlyle Theater o un concierto en la North Beach Bandshell, luego vaya por algo de comer en el popular restaurante de sushi Katana, en donde los platos flotan en botes que uno recoge cuando pasan junto a su asiento en el bar. Para algo más suculento, pruebe el paraíso de las carnes Las Vacas Gordas o Café Prima Pasta. Luego, disfrute de una bola de gelato en Dolce Vita -el perfecto final italiano para su viaje a la inspirada en Francia e influenciada por Argentina Normandy Isle.

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