Rincón Sal y Pimienta

 

Rincón Sal y Pimienta es el nuevo aderezo mágico para las noches bohemias de Miami.

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Por Néstor Proveyer

Rincón Sal y Pimienta es el nuevo aderezo mágico para las noches bohemias de Miami. Ubicado cerca del Versailles y del Aché, el local va imponiendo su concepto de buena mesa, música en vivo y ricos tragos. Para ello cuenta con la complicidad de ingeniosos bartenders, creativos chefs y el talento de músicos como Lis Márquez y Onelio Pérez.

Hace un año el chef cubano Idelfonso Sánchez, enamorado de la rica cocina peruana, compró el lugar y se lanzó a la aventura de imponerse en la “llamada milla de oro de la Calle Ocho de Miami”. Sobre el particular nos comenta Sánchez: “No hicimos grandes cambios de diseño, dejamos ese aire ecléctico e íntimo del lugar al que solo añadimos buena música en vivo los fines de semana y el resultado ha sido formidable”.

La fiesta en Rincón Sal y Pimienta comienza el viernes a las 10 p.m. con la actuación de Márquez, una artista con una forma de decir “única”, muy cercana al filin, pero que encara con feliz suerte otros géneros musicales como el son, siempre con personalidad propia. Lis llega al escenario con pasión tropical y la sapiencia de los muchos años de trabajo en este mercado, mostrándose como una artista madura y sensual. Junto a ella se va reuniendo un público bohemio formado por una linda fauna urbana de escritores y artistas. El CD Lis Márquez La Temperamental se puede adquirir en las actuaciones de la artista.

El sábado Rincón Sal y Pimienta presentan a dos conocidos músicos cubanos: Roly Urrutia y Onelio Pérez. El matancero Urrutia, quien desde la década del 1970 deja oír su voz en Miami con desengañados boleros y lúdicos sones, se mantiene con su carisma de siempre y su impecable afinación, mientras que Onelio, elevado por el público (el más severo y veleidoso de los jueces) a un justo sitial, sigue reafirmando en cada actuación sus dotes de cantante excepcional, tanto como solista o como voz líder de la ya consagrada Orquesta Riverside Miami.

Los viernes y sábados pueden seguir bailando al terminar el show hasta las 3 a.m. al compás del DJ L.Z., todo un referente en eso de pinchar discos en la ciudad.

El domingo hay “hora feliz” desde las 2 a las 10 p.m. con especiales de cubetazos a $15 de cerveza peruana y el muy gustado evento Bailando con mi vitrola, en el que una nostálgica y señorial vitrola desafía el tiempo y la tecnología en complicidad con la buena música para un público que nunca las olvida. Es un deleite realizar el ritual etílico de tomarse un tinto bajo la mirada de la bartender Gretel Sosa, una experta en vino quien no solo lo sirve con maestría sino que lo selecciona y nos cuenta su historia.

El local tiene una amplia cava de vinos de diferentes denominaciones así como una amplísima oferta de marcas de cervezas nacionales y extranjeras. Para aquellos que vienen con hambre hay un menú de pescados y mariscos (especialidad de la cocina peruana) con énfasis en el ceviche. Los que prefieren picar se les recomienda la popular torre de marisco (ceviche en tres tiempos) y las masitas de cerdo fritas.

Rincón Sal y Pimienta tiene una pequeña tarima central y una pista para aquellos que les gusta bailar, y a un costado del local hay una barra para calmar la sed y ver la televisión los días que no hay show.

Silvia González, compositora cubana quien también se desempeña con éxito en el mercado del turismo, nos comenta de su experiencia en Rincón Sal y Pimienta: “Me gusta venir por el lindo ambiente bohemio que se genera, hay un feeling muy especial”. Con esta aseveración concuerda Luis A. Páez, empresario peruano: “Vengo con mi esposa no solo por la comida de mi tierra sino también por la música, que es divina.”

Rincón Sal y Pimienta es la receta mágica para pasarla bien, bajo el embrujo de una copa y el susurro de una canción.

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