Restaurante: Dominique Bistro/Club, una deliciosa transición

 

El encanto de un restaurante francés

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SERGIO LEÓN |ESPECIAL/EL NUEVO HERALD

Dominique Bistro/Club ha acuñado una nueva forma de diversión: el restaurante club que empieza a media tarde con almuerzo y música chill, sigue hasta la noche con cena y música al estilo lounge, algo más movida, y va subiendo la parada a la par de la música, las copas y la vibra de los que vienen a festejar, a medida que la noche se va poniendo vieja y hasta tempranas horas de la mañana, cuando aún se sirven platillos deliciosos de la cocina francesa y un carajillo de licor 43 con espresso que revive hasta a los muertos.

Dominique recuerda esos lugarcillos que se seleccionan al azar mientras se vaga por las calles de París, donde se pasa un rato inolvidable. Surgió de la iniciativa del chef Gerardo Barrera y de su cuñado, el Dj José Sigona, unos francófilos empecinados en transportar a Brickell un poco de diversión al estilo parisino. Todo en el sitio ha sido pensado y ejecutado con el buen gusto de Barrera, Sigona y de Dominique, la esposa de Barrera y hermana de Sigona, cuyo nombre ostenta el lugar por haber sido ella quien conectó a estos dos hombres con un sueño en común.

La ambientación trata de repetir el panorama de los bistrós parisinos en un contexto más joven, con fotografías y obras del artista argentino Néstor Medina adornando las paredes, que en algunas secciones recuerdan las del Metro de París. Se suman a la lista de atractivos, la carta del bistró, que incluye deliciosos platos favoritos de la cocina francesa como los escargots en salsa de mantequilla casera, el quiche Lorraine, terrine de foie gras, steak-frites, pato a la miel, auténticos quesos franceses, tartare de salmón y la siempre favorita hamburguesa, preparados con maestría bajo la dirección del chef Barrera y de la sous chef María Teresa Muñoz. Y también la variedad de vinos, coñacs y los 12 cocteles originales de la casa, como el Paris Basil (ginebra, zumo de limón francés, hojas de albahaca, fresas y agua de soda) y Le Tequila Cocktail (tequila, champán, fresas y néctar de agave).

De jueves a sábado, Dj Sigona empieza desde las tempranas horas de la tarde hasta la 3 a.m. con lounge, chill, música francesa y va subiendo la vibra y el volumen con house, electro house y electro pop mientras más se acerca la hora de la metamorfosis, cuando bajan las luces y cambia el tipo de cliente que entra al sitio. Los despliegues de diversión son controlados en todo caso por las peculiaridades físicas del sitio; por eso se presta para celebrar cumpleaños, aniversarios o cualquier ocasión memorable más cómodamente que en un club bullicioso y despampanante, tal y como se hace en casa.

“Mis viajes por la República Francesa cuando estudiaba culinaria en la Cordon Blue de París sirvieron de inspiración para el tema del bistró”, comenta Barrera. “Las recetas que se ofrecen en la carta se pueden encontrar en cualquier hogar, sobre todo en el campo. Para los franceses comida y fiesta son inseparables; es esto precisamente lo que tratamos de hacer”.

Lo que me gusta de esta iniciativa es que realmente funciona a la altura de las expectativas que el nombre sugiere; un bistro-club, especializado en comida francesa, a donde se llega a tomar unas copas solamente, a comer deliciosamente o picar algo ligero tarde en la noche –según preferencias o antojos– en un ambiente agradable y divertido que muta gradualmente de restaurante a club sin excesos ni pretensiones malogradas.

Dominique Bistro/Club es una opción diferente, con personalidad que acomoda bien, lo mismo a los que prefieren el chill relajado y poca bulla a tempranas horas que a los que gustan de una movida más fuerte tarde en la noche. En todo caso, se encuentra siempre buena comida, buen licor y buena música además de espacio social para relacionarse, fuera de la impersonal virtualidad.

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