Red Bar

 

Un lugar de rasgos bien definidos y de clientes que, con razón, van y vuelven varias veces.

Red Bar
Paula Delgado, Carolina Sambrano, y Claudia Santiago. Foto:Joshua Prezant.
 

Por Mauricio Bayona

Hay zonas de Miami que cambian como con el viento. Se dejan de visitar, de pasar por ellas sólo por unos días, y son tan distintas como sorprendentes. Así sucede con la cambiante Avenida Brickell y sus alrededores, que con el transcurrir de las semanas da paso a bares y restaurantes de toda clase. A otros mundos.
Uno de ellos se llama Red. Un bar con una personalidad definida y concreta, para clientes que van en busca de algo muy preciso, sin improvisaciones y que sólo Red puede ofrecerles.

Red es un bar serio. Muy bien concebido en su interior, con un estilo moderno en sus muebles, muy cómodos a la vez, como para largas tertulias y noches enteras de conversaciones entre amigos.

Naturalmente hay más en este lugar. Sus paredes, por ejemplo, no son sólo fríos y altos muros de concreto pintados. Son vitrinas para que artistas de esta ciudad, que viven o pasan por aquí, expongan sus cuadros, de tal forma que los clientes del bar los pueden comprar si por alguna razón les interesa. Lo que, por cierto, sucede muy a menudo.

La barra en Red no es una barra cualquiera. Es como una larga y ancha culebra que abarca todo el sitio y en donde muchos de los clientes prefieren hacerse de un lugar para tomarse un par de Martinis, la particular especialidad de la casa. Es un sitio perfecto, además, estratégico para observar todo lo que sucede en este bar habitado, generalmente, por hombres y mujeres de la zona de Brickell, ejecutivos que prefieren lugares de alguna manera más sobrios y sin escalofriantes bullas.

Y eso es Red. Un bar de tonos suaves en su ambiente sin que esto quiera decir de penetrante calma. Allí, simplemente, las tardes y las noches son distintas. Los jueves y sábados, por ejemplo, una banda de jazz que llega a eso de las 10 de la noche es la protagonista de las horas. Se las roba. Las consume.

"La gente que viene al bar es muy variada, pero generalmente vive o trabaja por estos lados", dice Danny Báez, uno de los dos propietarios. "Quisimos hacer un concepto definido donde la música y el ambiente se encarguen de envolver a las personas que cada noche nos visitan".

La ubicación de Red no puede ser mejor. A pocos pasos de South Miami, a unos más de Brickell y a espalda de Mary Brickell Village, el nuevo centro comercial de la zona que aún se construye y promete más desarrollo y valorización para la zona.

"Muchas cosas me gustan de Red, su música, su decoración de alguna manera bohemia pero moderna, es una rumba distinta y adulta. Me encanta", dice Diana Gaviria, fiel cliente de ese lugar.

A parte del jazz, la música de Red que, en general es de estilo lounge, house, y de esa clase de ritmos, los fines de semana está en las manos de un DJ profesional que se encarga de que el sitio no se desocupe sino hasta cuando la madrugada se empieza a encender.

Esto es Red. Un bar muy distinto a los muchos que existen en las calles de Miami. Un lugar de rasgos bien definidos y de clientes que, con razón, van y vuelven varias veces. No es para menos: el sitio es encantador. Como si el mundo fuera rojo.

Speak Up!