Nuevo restaurante TIKL busca conquistar la zona de Brickell

 

Ambiente moderno con toques clásicos

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SANDRA PALACIOS | sandrapalaciosg@yahoo.com

Desde que Brickell y el downtown comenzaron a extender su oferta de restaurantes, clubes y lounges, cada local busca establecerse en su zona con algo diferente. Mientras que algunos son cadenas nacionales, y otros son pequeños negocios independientes, restaurantes-bar como TIKL, propiedad de un reconocido restaurantero de Miami, ofrece lo mejor de la barra con aire informal, y lo fusiona con la sofisticación de un restaurante a la altura del distrito financiero.

Detrás de este concepto, que abrió sus puertas hace más de un mes, están su propietario, el empresario Claudio Giordano, y el chef australiano Simon Stojanovic –recién nominado para el premio Best New Chef de la revista Food & Wine. Junto al manager general Frank Scottolini forman un equipo que ya ha probado ser exitoso con locales como el restaurante Altamare de South Beach.

Con un menú inspirado en la mesa internacional, una acogedora barra cerca de la puerta –ideal para los que llegan con afán de un relajante coctel– y un ambiente propicio para el entretenimiento, TIKL se alza en medio de los edificios de Brickell; ubicado justo al frente del hotel Four Seasons, cerca de Mary Brickell Village y otros resto-bares, y en medio del ajetreo de la zona, el local busca suplir las necesidades de ejecutivos y vecinos del área en busca de un rato agradable.

Todo esto sucede en un espacio de 3,500 pies cuadrados que acomoda a 95 clientes, además de un atractivo patio exterior o Beer Garden para otros 40, justo al lado de Brickell Avenue. El diseño entrelaza lo mo-derno de un ambiente industrial, con vigas y lámparas de acero, con lo clásico de la madera, el cuero y la piedra.

Con todo esto, la movida en el local está clara: almuerzo y traguitos para celebrar el cierre de mes, la firma de un contrato, o simplemente para probar que en Miami no se necesita razón para festejar; cena y cocteles al son de buena música y gente linda, en medio de una atmósfera de relax; o rumba que acomoda el ánimo para el happy hour, perfecto para calentar los motores de la noche.

Es así como la barra se llena, sobre todo de lunes a viernes de 4 a 7 p.m. para la hora feliz, mientras se despachan TIKL-Tinis como el Martini de té verde con vodka y sake, o el Evening Thyme, mezcla de vodka, Lillet Rouge y gotas de amargo de angostura, ambos a $14. Otros cocteles para los más arriesgados son el Jalapeño Margarita ($16) que fusiona tequila blanco, licor de naranja, limón fresco, jalapeño y cilantro, o el Cucumber Caipirinha con cachaza, limón, pepinillo y jengibre ($16).

Una amplia lista de cervezas, entre $6 y $10, un generoso listado de sake por copa y por botella, y una amplia selección de vinos de todo el mundo, complementan la oferta de bebidas del local.

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