Miami Arts Café

 

Un nuveo local de rumba tranquila acaba de abrir frente al Adrienne Arsht Center.

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Mucha diversión durante la noche de Karaoke. Foto: Pedro Portal.
 

Por Manuel Eduardo Soto

Aunque todavía faltan un par de pisos que están en construcción, acaba de abrir sus puertas el Miami Arts Café, en la esquina de la calle 14 del noreste y Biscayne Boulevard, frente al Adrienne Arsht Center.

Con paredes, sillas, manteles, sofás y todo lo demás de blanco, el lugar pretende ser un centro de reunión íntimo para quienes gustan de la música, la pintura y las artes en general, donde puedan beberse una copa de vino --normal u orgánico--, una cerveza o una sangría, desde la caída del sol hasta que se marche el último parroquiano, con un happy hour vigente de 5 a 7 p.m.

''Este es mi sueño hecho realidad'', dijo la propietaria del Miami Arts Café, la cubano-puertorriqueña Merly Velázquez, durante la concurrida reciente inauguración. ``Todavía nos falta habilitar dos pisos más, pero ya dimos el primer paso abriendo las puertas''.

El pequeño local parece agrandarse cuando el personal retira las mesas y sillas que sirven a la hora del almuerzo para atender a las personas que trabajan en los alrededores, dando lugar al centro nocturno en el cual los parroquianos pueden conversar, bailar y cantar tanto en el interior como en la vereda, al más puro estilo europeo.

En la reciente visita que realizó El Nuevo Herald al acogedor local, donde también se pueden comer tapas con queso, jamones y antojitos de camarones o chorizo, el animador central de la velada era el DJ Alex López, quien escogía la música y proyectaba en una pantalla de video la letra de las canciones para que cantaran los presentes.

El momento culminante de La noche de karaoke, como se presenta la sesión de los jueves, fue cuando un grupo de jóvenes argentinos se situó frente al micrófono para cantar con toda el alma Matador, tema que popularizaron Los Fabulosos Cadillacs.

Mientras eso ocurría, las chicas y chicos que llenaban el lugar ensayaban en la pista algunos pasos al ritmo contagioso que salía por las bocinas de excelente sonido.

''Tengo todo tipo de música en el karaoke'', dijo López mientras buscaba en la pantalla de la computadora la canción precisa que según su experiencia le gustaría cantar o bailar a las personas que se encontraban en el local. ``Hay salsa, merengue, bachata, bolero y música americana''.

Uno de los visitantes tomó el micrófono para cantar un par de temas del género country, arrancando espontáneos aplausos de la audiencia, mayoritariamente hispana y joven.

''Yo nací en Cuba y mis padres me llevaron a los dos años a Puerto Rico'', contó la propietaria. ``Escogí mudarme a Miami porque aquí es donde vive la mayoría de mis amigas y amigos de la isla. Tengo en mis planes dedicar una noche a la comunidad gay, otra a exposiciones de pintura o fotografía o a lo que se presente''.

Velázquez comenzó a buscar por diversos sectores de Miami un sitio donde sus amigos pudieran reunirse a conversar, a bailar o a cantar, hasta que finalmente se decidió por este local porque al tener como socio al propietario del edificio podría ampliarlo sin problemas.

''Vi que en Miami no hay un sitio para personas que gustan de la bohemia, de la cultura'', explicó. ``Aquí se podrá ver a músicos que después de sus trabajos vendrán a compartir con sus amigos y a divertirse con ellos, cantando, conversando o bebiendo una copa''.

Fiel a sus costumbres boricuas, anoche dedicó la velada a ''las octavitas'', la típica celebración navideña que se hace en la Isla del Encanto, y el 29 de enero será la noche de Las Calles de San Sebastián, otra fiesta puertorriqueña de principios de año.

En las noches, el sitio ofrece estacionamiento a un costado del edificio, aparte de que los visitantes también pueden hacer uso de varios espacios cercanos con esos fines, especialmente cuando no hay función en alguna de las salas del Arsht Center.

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