MIA at Biscayne

 

Un club como pocos en Miami y que vale la pena visitar antes de que alguien se lo cuente.

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Stephanie sirve tragos en MIA at Biscayne. Foto: Pedro Portal.
 

Por Mauricio Bayona/El Nuevo Herald

El corazón de Miami viene cambiando de manera apresurada. Todo es distinto desde hace un par de años atrás. O mejor. Ahora es más distinto, más contemporáneo, más moderno y más vanguardista, gracias a la reciente llegada de MIA At Biscayne, un club como pocos en Miami y que vale la pena visitar antes de que alguien se lo cuente, que le diga lo bueno que es.

El Miami que uno quería por las noches, ese de luces excéntricas, de espacios amplios y minimalistas, de gente que cuando cae la tarde se ve más bonita, donde la música lo es todo, donde se baila y en donde se toman cócteles únicos preparados por ''mixólogos'' expertos, donde la comida es exquisita, finalmente ha aterrizado en MIA At Biscayne, un club como muy pocos en esta ciudad, ya de por sí llena de opciones para gastar sus dinámicas noches.

El pasado 9 de septiembre, en una noche espectacular, llena de fantasía, MIA At Byscayne abrió sus puertas en, por decir lo menos, una majestuosa fiesta que incluyó un vendaval de personas, de artistas y de importantes miembros de la sociedad de Miami. Para muestra un botón, como se dice popularmente: a mitad de la noche, cuando todo el mundo empezaba a sentir que la temperatura llegaba hasta el cielo, el reconocido actor de telenovelas Jencarlo Canela sorprendió a muchos, a todos en realidad, con su voz y sus canciones. Fue maravilloso. Fue ver a este galán de tantas novelas en otro escenario, muy dinámico por cierto, y muy compenetrado con lo que se vivió y se vive allí en este fantasioso club de Miami. Pero había más. Gente de Univisión, de Telemundo, de Gent TV, empresarios, periodistas de TvyNovelas, de la radio, era un mundo como mágico, perfecto para MIA At Biscayne.

Y es que en realidad el local es bien diferente. Es un espacio de 14,000 pies cuadrados que parece que cuando uno ingresa en él entra a otro país o a otra tierra. En otras palabras, la decoración, su barra, su lounge están concebidos para que el espíritu se transporte apenas se cruza por su puerta, para dejarse llevar así por la calidad de sus DJ tan reconocidos en el mundo de los clubes y de las fiestas, como Christian Falero o George Morel.

"Es un club increíble, como ninguno'', dice Karla Carvajal, quien asistió el día de la inauguración donde la gente que fue quedó sorprendida con lo bien concebido y logrado que está el espacio. `'Me encanta el lounge, es un sitio muy moderno, la música está acorde con la gente que viene y el ambiente es maravilloso. ¡Qué bueno que Miami tenga un club así!'', comenta.

Los que idearon MIA at Biscayne lo pensaron muy bien. Y para empezar, hay que hablar de la zona donde está ubicado. Hace algunos años atrás, muy pocos daban un dólar o pensaban que un viernes o sábado por la noche estarían en esta parte de la ciudad. Todo o casi todo se miraba hacia La Playa, Coral Gables o Sunset Place. Pero la ciudad crece y cambia. Como lo hacen las personas también. Y lo que se llama hoy el Distrito de Miami es la Miami que refleja cambios, música, pero sobre todo vida, ésa que se respira en la planta baja de una moderna edificación de Miami y en donde este maravilloso club ha llegado para cambiar el ritmo, el mundo de una zona de una nueva ciudad que hoy seduce.

Pero no todo para allí. En MIA at Biscayne, su único lounge, por ejemplo, cargado de una atmósfera especial y de una música moderna, es un lugar para gastarse, literalmente, la noche o el día, ya que de lunes a viernes abren a las 11 de la mañana y los fines de semana se cierra cuando el sol sale, a eso de la 5 de la mañana.

``Creo que hoy Miami ofrece no sólo nuevos sitios maravillosos como MIA, sino también una zona distinta'', dice Carlos Santos. ``Es una ciudad que sorprende, que me gusta más porque clubes como éste la hacen más cosmopolita, más del mundo, más moderna''.

Santos tiene razón. MIA at Biscayne es la nueva Miami que avanza con el siglo y con el tiempo. Un club donde también se come muy bien, pero donde las noches de los fines de semana, en especial, son como de otro universo, como si no pertenecieran a la Miami que uno conoció hace pocos años. La buena noticia, sin embargo, es que se trata de esta ciudad donde clubes como MIA llegan y se quedan, simplemente porque la gente, así no se lo pregunten, quiere eso: en otras palabras, noches más modernas, más cargadas de cosas, más de este siglo XXI que apenas comienza.

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