Marionetas de la Esquina regresan al Arsht Center

 

El principal grupo teatral de marionetas de México, Marionetas de la Esquina, regresan a Miami con " Una luna entre dos casas".

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Por Michael Hamersly | mikehamersly@gmail.com

Para un artista, es un don poder ver el mundo a través de los ojos de un niño. Esa habilidad ayudó dramaturga y titiritera Amaranta Leyva ganar el Premio Nacional Mexicano de Teatro de Niños en el año 2006 por su obra " El vestido".

Ella dice que " la honestidad de los niños " es lo que le atrae hacia ese universo creativo.

"Ellos saben lo que quieren, y lo que sienten y no lo ocultan", dice Leyva, cuyas historias exploran los sueños de los niños, sus deseos, miedos y alegrías. "Es más fácil llegar a las emociones profundas, lo que yo llamo las emociones de la infancia, que seguirá con nosotros cuando adultos - como el amor o el odio. Tal vez no serán todas cosas buenas, pero van a marcar nuestras vidas de alguna manera".

Leyva traerá su compañía, el principal grupo teatral de marionetas de México, Marionetas de la Esquina, al Adrienne Arsht Center for the Performing Arts este fin de semana para repetir su exitosa programa del 2009, " Una luna entre dos casas". La historia enfatiza la importancia de tener amistades, porque los sentimientos como la felicidad y el miedo “son mejores compartidos que enfrentados solo.”

"Es la historia de dos personajes: uno que le encanta estar rodeado de gente y habla mucho - su nombre es Pluma", dice Leyva. "Y el otro es un músico llamado Taciturno, que quiere estar en silencio, introvertido. Es la historia de cómo pueden estos dos chicos dejan atras sus diferencias para ser amigos cuando llega la noche y ambos tienen miedo de los ruidos de afuera. Es para los más pequeños, pero muy familiar para todo el mundo".

Leyva, cuyas otras obras incluyen “El Cielo de los Perros" y “Dibújame una vaca,” prefiere usar títeres en sus obras para expresar mejor sus cuentos a los niños.

"Los títeres son buenos para las metáforas", dice ella. "Creo que las metáforas son muy poderosas para comunicar con los niños, porque ellos siempre están jugando, y son más fáciles en vez de explicarles las cosas a ellos, que resulta demasiado didáctico. Los niños son muy inteligentes, así que si encuentras la metáfora correcta para llegar a ellos, que entienden los sentimientos y emociones y lo que quieres decir".

Leyva no siempre fue tan entusiasta de los títeres. Su padre era un titiritero y fundó la compañía en México a finales de los años 70, y la joven Amaranta los encontraba tedioso.

"Durante muchos años, cuando yo crecía yo no quería saber nada de marionetas ", dice ella ." Así que me mudé a la literatura y la escritura." Pero una vez alejada de las marionetas, ella comenzó a darse cuenta de que estaban arraigados en su psique.

"¡Los extrañé mucho!"

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