MAC Building

 

El MAC Building promete convertirse en un sitio de privilegio para la comunidad cultural de la ciudad.

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Danny, Sandra y Carolina. Foto: Julio A. Martínez.
 

Por Alberto Sanchez

Un concierto para escuchar las canciones de amor de Ilán Chester se convirtió en una fiesta de ritmos y fusiones, en la que más de 300 admiradores terminaron dos horas después cantando y bailando con los éxitos de este cantautor venezolano.

Más que un recital, fue una animada cita en una noche de viernes en la terraza del MAC Building, en la 5960 del suroeste y la 57 avenida. Varias parejas se levantaron a bailar alrededor de los asientos, mientras un grupo de amigas improvisaban una desordenada y divertida coreografía que duró hasta el último encore de esa noche.

Los asistentes, mayoritariamente venezolanos, corearon y aplaudieron los clásicos de Chester, quien acompañado por Ricardo Martínez en el bajo y Carlo Magno Araya en la percusión, trajo sus éxitos de toda una vida: Por alguien como tú, A pasarla bien, Daniela, Yo me voy, Es verdad, Dime si lo notas, Un querer como el tuyo, Niño lindo, Aguinaldo venezolano, Canto por la vida, y sus imprescindibles Todo mi corazón, Eres una en un millón, Palabras del alma y Canto al Avila.

''Esta es la idea que promovemos: conjugar la promoción cultural con un rato de entretenimiento, donde además de la terraza tenemos el MAC Lounge para organizar fiestas y eventos privados'', explica Javier Ollárves, director de Programación del Cisneros Fontanal Art Foundation (CIFO) y productor de los eventos del MAC Building. Además de Ilán Chester, añade, han pasado por la terraza Frank Quintero, la cubana Cristina Rebull y los grupos Loco por Juana y Palo.

Y al otro extremo de la terraza, justo en el sótano del MAC, existe otro escenario donde las sesiones se convierten en un agitado ambiente de intercambio y familiaridad. Se participa y se escucha música en vivo, de manera más informal, recostado en un sofá o acomodado en el suelo sobre amplios cojines. ''Aquí'', dice Javier, ``una noche de miércoles al mes organizamos las MAC Live, que son sesiones en las que los músicos que invitamos, acompañados por una banda, tienen la oportunidad de grabar sus presentaciones, que luego utilizan como demos. También vienen profesionales y grupos de estudiantes que se unen a estas descargas para improvisar y acompañar a sus amigos''.

''El sótano'', añade, ``sirve además, para los espectáculos en formato acústico [unplugged] donde se han presentado cantantes como Norlan, Pedro Castillo, Liset Alea, Fernando Osorio y Alfredo Mateus''.

Los jueves son noches para el jazz, o se presenta un cantautor en el espectá***** A puño y letra --una noche para los compositores-- que producen Eduardo y Fernando Osorio. Por el lugar han pasado celebridades del jazz como el pianista puertorriqueño José Negroni, el brasileño Antonio Adolfo y el uruguayo Federico Britos.

''A puño y letra está concebido para alimentar el alma y rescatar otras alternativas que raras veces coinciden en el mismo lugar'', dicen sus productores. El concepto es algo más que venir a escuchar música: es una suerte de 'cuenta y canta' donde se convida a los músicos a interpretar sus canciones con el compromiso de que hagan la historia con todos los detalles sobre cómo se inspiraron. Para diciembre tenemos invitados a la rockera dominicana Alih Jey, nominada al Grammy Latino de este año, a Elsten 'Fulano' Torres, y a Juan Carlos Pérez Soto''.

Ubicado en el límite entre Coral Gables y el suroeste de Miami, el MAC Building promete convertirse en un sitio de privilegio para la comunidad cultural de la ciudad. Es también, como dice Ilán Chester en una conocida canción, ``donde se llena el vacío y el tiempo es amigo''.

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