Las joyas de Malili Otoya

 

Estudiar en Milán fue para Malili Otoya la oportunidad de explorar y descubrir lo que llama su propio idioma en el diseño.

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Ivonne Gomez

Estudiar en Milán fue para Malili Otoya la oportunidad de explorar y descubrir lo que llama su propio idioma en el diseño.

``Gracias a eso puedo lograr que una pieza cargada de información totalmente colombiana sea abiertamente aceptada y comprendida por una mujer en Miami, en Brasil o en Japón'', explica la diseñadora que ha incorporado a sus joyas diversas técnicas artesanales.

Después de probar su talento en otros campos, Otoya se radicó en Cali, su ciudad natal, donde tiene su taller principal, el cual abastece a cuatro boutiques propias en ese país y a representantes en México, Ecuador, Estados Unidos y próximamente España.

``Desde el colegio me encantaba el tema de la moda, pero me fui en la dirección opuesta'', cuenta.

Estudió administración de empresas en Berry College, en Georgia, Estados Unidos, y regresó a Colombia donde trabajó dos años en finanzas.

En 1997, finalmente tomó la decisión de irse a Milán para estudiar diseño en el IED Istituto Europeo di Design.

La influencia europea a diario la combina con el resultado de sus investigaciones de diferentes técnicas artesanales.

Además de hacer uso de metales como la plata, el bronce y el oro, Otoya incorpora materiales naturales como la madera, la tagua y el fique.

``Me encanta investigar cómo la gente trabaja las artesanías por tradición familiar y buscar formas de incorporar esas técnicas al diseño de mis joyas, unir su talento y mi diseño'', explica.

Ha trabajado con varios grupos, desde comunidades indígenas expertas en los tejidos de lana, hasta grupos de mujeres que trabajan la fibra del fique, con la que se hacían los costales o sacos para empacar alimentos.

Su más reciente colección, Otoya la desarrolló a partir de investigaciones con un grupo de artesanos del sur de Colombia que por generaciones ha decorado objetos de madera con la tradicional técnica de ``mopa mopa''.

El mopa mopa es un arbusto que crece en el Putumayo, un departamento en la Amazonía colombiana, de cuyas semillas se extrae una resina similar a una goma.

La resina posteriormente se tiñe con colores vegetales y minerales, se amasa y se estira hasta obtener delgadas láminas. Cada una de las láminas se corta de la figura deseada y se adhiere a la madera.

``Con estas láminas logro la parte gráfica y el color de cada pieza de esta colección'', explica.

Para las piezas de primavera-verano eligió tonos rosa azul y verde claro. ``La parte gráfica hace énfasis en las ondas, que son alusivas al mar'', describe.

Además de aretes, collares y pulseras, la colección incluye algunas piezas decorativas para la casa.

Otoya, de 40 años y madre de tres niños, es miembro activo de la Fundación MAC en Colombia, un proyecto que provee trabajo a mujeres indígenas que son cabeza de familia. •

Más información en http://globaltrendsshowroom.blogspot.com

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