La Miami Symphony Orchestra

 

Debut en el South Miami-Dade Cultural Arts Center en Cutler Bay

SYMPHONY.jpg

DANIEL FERNÁNDEZ | daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com

En el marco de la extraordinaria acústica del South Miami-Dade Cultural Arts Center (Cutler Bay), la Miami Symphony Orchestra (MISO) ofreció un concierto en la noche del domingo que no sólo significó el estreno de dos obras muy interesantes, sino el debut como director de orquesta del violinista Daniel Andai, talentoso joven que se ha desempeñado brillantemente como solista y concertino de este grupo musical.

La noche comenzó con un estreno en el sur de la Florida, Flamingo, de Michael Daugherty, obra de curiosa factura en la que con un toque jocoso en un estilo ecléctico se toma algo del jazz y de la música lounge. Esta pieza, estrenada en 1991, gustó mucho al público, aunque mayores aplausos habría de alcanzar la siguiente oferta, el Concierto no. 3 para trompa y orquesta, en mi bemol mayor, de Mozart, en el que actuó como solista, Héctor Rodríguez, trompista de la orquesta. Aunque el traicionero instrumento le falló un par de veces en el primer movimiento, en el segundo y en el tercer movimiento las modulaciones quedaron pulcras y el joven y talentoso músico pudo lucirse en las cadencias, cosechando numerosos y merecidos aplausos.

La segunda parte de la noche abrió con el estreno mundial del Concierto de Andalucía, de Antonio Soteldo, Juan Diego Mateos y Alex Berti, con el propio Juan Diego (su nombre artístico) en la guitarra. Esta obra, que se divide en tres curiosos movimientos: Calostro: La bici de Triana; Fulcro: Tepuyes y Rumba (Dieguito), comienza alegremente aunque sin muchas pretensiones, pero en el tercer movimiento cobra un vuelo muy disfrutable, pues no sólo se acentúa el aire gitano en la guitarra, sino que se incorporan las palmas al acompañamiento y entra como cosolista el cajón (a cargo de José Gregorio Hernández) con una amplia descarga, amén de dúos y correspondencias con la guitarra. Para colmo, en un punto de brillo, el propio Andai pidió su instrumento a un violinista de la orquesta y participó en un breve trío con la guitarra y el cajón. La obra fue ovacionada con algarabía y especiales aplausos para Juan Diego y Berti, que había participado en la orquesta con su contrabajo. Ante la gran acogida, Juan Diego regaló primero uno y luego otro encore, pues los aplausos continuaron. Muy hermosos, pero no fueron identificados por el solista, por lo que es posible que fueran de su propia inspiración.

La noche culminó brillantemente con Las aves, de Respighi. Aquí Andai se lució al frente de la orquesta, entregando esta hermosa obra con toda su evocación descriptiva y sin perder la oportunidad para los guiños humorísticos. Sin duda un magnífico concierto en el que sólo habría que reprochar que las notas al programa no incluían información sobre las obras que se presentaban, ya que la breve introducción de Andai desde el podio no bastaba para una verdadera presentación del material.

Vale señalar que este nuevo centro de las artes luce un hermoso exterior posmodernista y un vestíbulo luminoso que recuerda el Arsht Center de Miami. Sin embargo, su interior es demasiado oscuro para un teatro floridano. Priman el carmelita y el negro. También deberían agregar lucecillas en el suelo para guiar al público tardío que arriba con las luces ya apagadas. Más que un teatro de conciertos parece un cine, detalle que debe ser superado, porque la acústica es envidiable.

Speak Up!