La Bodeguita: Tu mojito en Miami

 

La Bodeguita abre un concepto divino de modernidad y tradición, con el auspicio de la buena música y la gastronomía.

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Por Néstor Proveyer

Universal y cubana, La Bodeguita de Miami calma la sed y la nostalgia con un mojito, contenta el paladar con lo mejor de la cocina cubana (y ahora también italoperuana) y el espíritu, con música en vivo en un ambiente elegante y futurista.

Con aquella Bodeguita del Medio que fundara Angel Martínez en La Habana (Empedrado 307) y que fuera centro de reunión y devoción de artistas, intelectuales y políticos del mundo, esta tiene muchos puntos en común y también diferencias, no necesariamente contradicciones. Las unen el nombre (símbolo de bohemia y cubanía), la gastronomía y un trago especial: el mojito. Las diferencia la fastuosidad en el diseño y la estructura de esta casa de Miami (dos pisos, grandes barras y hasta unas enormes palmas que “crecen” en el interior del edificio), la inclusión en el menú de comida peruana y que también se escuchen en vivo diferentes géneros musicales.

Esta Bodeguita, en lo que para algunos puede ser “el medio” de Miami, se parece mucho a la ciudad, es una gran parcela de pueblos. Sus dueños son de El Salvador, nietos de italiano, bartender mexicana y la publicista cubana (Marilyn Crespo).
Cuando el matrimonio formado por Irma Moreno y Giovanni Gallegos se asociaron con sus primos José y Dimas para comprar La Bodeguita ya tenían un historial en la industria del ocio de la ciudad, siguiendo el legado del abuelo que fundó un restaurante de comida italiana en la década del 1980 en West Palm Beach.

“Nuestra familia tiene una gran tradición en la siempre competitiva industria de la gastronomía, hemos hecho de La Bodeguita un lugar para el disfrute de todos los sentidos, donde predomine la elegancia, el buen gusto y la alegría”, apunta Gallegos.

La Bodeguita tiene full bar en sus dos barras, y es una herejía etílica irse sin probar un mojito. Una de sus bartenders estrella es la veracruzana Rebeca Bustillos.

“Siempre los clientes vienen por el mojito clásico, pero cuando le damos a probar nuestra variante de fresa o melocotón, se encantan. Nuestro secreto es que cuando lo hacemos con frutas le quitamos azúcar”, comenta Bustillos.

El happy hour es todos los días de 3 a 8 p.m. La rumba comienza a las 7 p.m. con la actuación del polifacético productor, arreglista, pianista y cantante Roberto Morales, un referente en la bohemia de la ciudad quien ha pertenecido a varias agrupaciones musicales como La Llave y Hialeah Sound Machine. Morales, que canta en español e inglés, pone a bailar al público con su incursión en diferentes géneros musicales.

Los sábados a partir de las 8:30 p.m. comienzan las sorpresas con el dúo de música tradicional cubana formado por Dulce y Freddy y el humor de Miguelito “El Flaco” (Miguel González), ex miembro de Los Fonomemecos, junto al grupo Los Carlos. Miguelito “El Flaco” lleva años haciendo reír a una legión de cubanos, tanto en la isla como en el exilio, desde sus tiempos como estudiante de guitarra con Leopoldina Núñez y de ilustres compañeros de aula como Gema Corredera y Donato Poveda, hasta la creación de los primeros Fonomemecos con José Enrique Silva y Efrén Rodríguez Aragón.

Tampoco hay que olvidar los tiempos que hacía dupla con Gilberto Reyes. Actualmente, “El Flaco”, incansable trabajador, sigue en Sábado Gigante (desde 1998) e inaugura su propio show radial, Miguelito “El Flaco” y su pandilla, en la emisora Rumbera FM 105.5; en el horario de 6 a 10 a.m.

Para los que vienen con hambre la Bodeguita tiene un amplio menú de comida cubana, italiana y peruana, pero si quiere solo picar, recomiendo el aperitivo Bodeguita, una tabla con tostones, yuca, carne de cerdo frita, pescado y rodajas de cebollas.

La Bodeguita tiene dos plantas comunicadas entre sí, con un patio central donde se encuentra el escenario y la amplia pista de baile. En la parte superior hay dos enormes pantallas, que reproducen fotos en sepia de La Habana de los años 1950, cuando la ciudad bailaba y reía.

El matrimonio formado por Isabel y Juan Machín son actores en activo de la farándula de la ciudad. No hay fiesta en que no estén presentes el carisma de ella y la voz ranchera de él. “Nos encanta venir porque es un espacio nuevo con confort y tradición... y si le sumas rica comida y buena música”, comentan sobre la Bodeguita.

La Bodeguita abre un concepto divino de modernidad y tradición, con el auspicio de la buena música y la gastronomía.

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