Kukaramákara

 

La rumba colombiana llega a Miami al son de este candente club nocturno.

Kukaramakara
Viviana Reyes, bartender del Club Kukaramákara. Foto: Alvaro Santistevan.
 

Por Sandra Palacios

Kukaramakaratiterefué. Nadie sabe qué significa, pero quien vivió su niñez en Sudamérica, alguna vez lo dijo. Kukaramákara, así se llama el nuevo club colombian style del downtown --en la antigua sede de Studio A-- que promete traer a Miami todo el ambiente de sus otras sedes ubicadas en Bogotá, Medellín y Cali, con el encanto de la música en vivo.

Cualquier lugar que presente una banda en vivo tiene las de ganar; bailar emparejados con la orquesta en frente tiene su encanto, ya sea por los bailarines, por la energía que trasmiten los cantantes o porque el volumen es tan alto que no queda de otra más que bailar hasta el amanecer. La banda Kúkara es la encargada de prender las noches del recién abierto local, para darle a este night spot de la ciudad, tradicionalmente underground, un toque diferente.

Vecino de Space, ParWest y 90 Degrees, Kukaramákara marca la diferencia con su nombre y su estilo crossover. Desde la entrada del local, las fotos enmarcadas de artistas como Fanny Lu, Cabas o Fonseca les dicen a los rumberos que allí la onda es en español, y que no se van a sentar en toda la noche.

''Yo he estado en el local de Bogotá y la verdad es que las fiestas son hasta la madrugada, sin parar. Lo mejor de todo es la banda, y estamos felices de que hayan traído el concepto a Miami. Yo me traje a mis amigos venezolanos y argentinos esta noche y la están pasando buenísimo'', comenta Andrés Prieto, quien asistió a la fiesta de inauguración, el jueves pasado.

Lo primero que se divisa al entrar es una barra gigante, con hasta 10 bartenders dispuestos a calmar la sed de los trasnochadores. En ella, todos los tragos posibles, desde tradicionales cocteles, que no son los más apetecidos por el tipo de rumba, hasta ron, aguardiente, whisky, tequila y vodka, entre otros, que se pueden compartir con los amigos, porque en Kukaramákara la rumba es mejor en masa. Por supuesto también hay cervezas de diversas marcas y shots de lo que se le ocurra.

Detrás del bar está el DJ, que divierte a los asistentes en los intermedios de la banda, con mezclas de salsa, merengue, reggaetón, clásicos del rock en español, pop y las que se disputan el Número Uno del momento. Es así como las más pegajosas de Juan Luis Guerra, Carlos Vives, La Quinta Estación, Paulina Rubio, Juanes, Marc Anthony, Fonseca o Enrique Iglesias, entre otros muchos, hacen las noches de rumba en el local.

El club cuenta con un espacio para aproximadamente 400 personas, sin temor a pisotones, empujones o codazos; con algunas mesas de madera ubicadas en el centro y sencillos banquitos para acomodar a una cuarta parte de los visitantes.

Dos áreas VIP, ubicadas en cada extremo del local, reciben a los que reservaron con tiempo o a los invitados especiales, entre ellos varios músicos y artistas latinos que ya son clientes de la casa, como los que nos encontramos en la noche de apertura: los integrantes de la banda Locos por Juana, la cantante Catalina Pineda y la actriz Carolina Sabino, por nombrar a algunos. En los reservados, guitarras adornadas con flores, cuadros del Divino Niño, patrono de los colombianos, y algunas otras curiosidades adornan el espacio.

Rumba sin descanso, gran espacio, banda en vivo, gente linda y buena música. Aunque hay que practicar su nombre varias veces para no enredarse, Kukaramákara llega al Downtown para quedarse, con una propuesta sencilla pero ganadora.

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