Julio Rodríguez: ‘Cuando hago teatro aquí me va la vida’

 

Julio Rodríguez: ‘Cuando hago teatro aquí me va la vida’

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Por Arturo Arias-Polo

Chispas Bellatín se suma a la galería de personajes inolvidables de Julio Rodríguez en cuatro décadas de trayectoria teatral.

Cuando se le pregunta por qué, el actor cubano afirma sin titubear que el banquero de Al pie del Támesis, ideado por Mario Vargas Llosa, lo seduce por su complejidad psicológica y su capacidad para inventarse historias que ocultan su infelicidad.

“Chispas nunca tuvo suerte en el amor. Como es tan inestable, pasa por diferentes estados emocionales sin apenas darse cuenta”, explica Rodríguez, a pocas horas de la reposición de la obra dirigida por Mario Ernesto Sánchez, en la que comparte cartel con Marilyn Romero.

La minitemporada de Teatro Avante se presenta hasta el domingo 2 de febrero en el On Stage Black Box del Miami-Dade County Auditorium.

Al pie del Támesis narra el insólito encuentro entre Bellatín y la hermana de su mejor amigo de la adolescencia en el Hotel Savoy de Londres. Durante la conversación, la mujer ajustará cuentas del pasado y el hombre hará un descubrimiento que lo dejará perplejo.

“La obra está llena de sorpresas hasta el minuto final. Es de esos textos que desde la primera lectura disparan la creatividad del equipo por la riqueza de las situaciones”, dice el actor, tras recordar el estreno miamense de la obra en el pasado Festival Internacional de Teatro Hispano.

La producción cuenta con diseños de Jorge Noa y Pedro Balmaseda y música de Mike Porcel.

Al referirse al tratamiento escénico del director, Rodríguez señaló que la ironía tamiza los momentos más dramáticos de algunas escenas. En cuanto a la vigencia del conflicto, agregó que no puede ser más oportuno, en un momento en que se replantean los derechos de las minorías.

“La obra alude a aquellas personas que viven una doble moral. Y a través del personaje de Raquel se revela la angustia del que sufre por sus preferencias sexuales”, amplía el actor, quien se deshace en elogios ante la labor de Romero.

“Como en todos los personajes que Marilyn interpreta su mundo interior aflora de una manera impresionante, lo que facilita la interacción con sus compañeros”, dice Rodríguez. “En mi caso, que tuve la oportunidad de trabajar con ella en Por las tierras de Colón y Aire frío, puedo asegurar que nuestra empatía se evidencia en escena”.

Salvo La última función, producida por la compañía Nobarte, en los últimos años el actor solo ha participado en montajes de Avante. La lista de títulos incluye El filántropo, La tempestad, Yerma, La Celestina, El no y El vuelo del Quijote, su debut en Miami, en el 2003, tras residir una década en Venezuela.

En ese país Rodríguez figuró en los elencos de la Compañía Nacional de Teatro, los grupos Teatrela y Contrajuego, y las telenovelas Volver a vivir, Trapos íntimos, Viva la Pepa y Vale todo.

Cuando evoca su etapa en el grupo habanero Teatro Estudio, Rodríguez reconoce que, pese a que allá no se bajó del escenario durante 20 años de forma ininterrumpida, hubo momentos en que el trabajo resultaba rutinario. Sin embargo, cada actuación en las tablas de Miami lo obliga a dar lo mejor porque nadie sabe si se repetirá.

“Cuando hago teatro aquí me va la vida”, confiesa el actor de 62 años, que guarda un recuerdo especial del Juan, de Yerma; el Próspero, de La tempestad, y El Poeta, de La verdadera culpa de Juan Clemente Zenea, su primer gran papel en La Habana. “Al igual que el Bellatín de Al pie del Támesis, la complejidad de estos personajes los hace fascinante”.

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