Hostería Romana

 

Spot de turistas y miamenses que buscan bailar, escuchar una buena banda de rock and roll en vivo y mucho más.

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Por Hernán Alvarez

Como en una ceremonia a la que no se puede faltar, las noches de fin de semana la Hostería Romana se ve invadida de turistas y miamenses que buscan bailar, escuchar una buena banda de rock and roll en vivo y, de paso, probar algunos de los tragos y las exquisiteces del variado menú de comida mediterránea.

Y todo esto en una de las calles más bellas de South Beach: Espanola Way.

Desde su inauguración, hace siete años, el local mantiene esa estampa colorida que podría servir de escenografía para algún filme de puro neorrealismo italiano: paredes decoradas con fotos y viejos carteles de propaganda, terminaciones en madera rústica, atolondradas hileras de botellas de vino tinto, patas de jamón y ristras de cebolla colgando del techo.

A las 9 de la noche, con los primeros acordes de Under My Thumb, el clásico de los Rolling Stones, el lugar empieza a entrar en calor gracias al grupo responsable del soundtrack: The Gardis. Formada por cuatro argentinos y un dominicano, la banda cuenta con un repertorio que incluye temas de The Beatles, The Who, Creedence Clearwater Revival y algunas canciones populares italianas. El set dura tres horas intensas, las suficientes para que la gente convierta la Hostería Romana en una inmensa pista de baile.

``¡Esto es fiesta!'', dice en un español de diccionario una muchacha rubia mientras baila con otros turistas que han escapado del frío europeo. Mientras, camareros altos y jóvenes, de piel bronceada y sonrisas blanquísimas, pasan rápido como si estuvieran en una pasarela, con bandejas cubiertas de platos rebalsados de spaghe-ttis y salsas, quesos y obesos mushrooms.

A un costado, en la barra, que está decorada con frutas tropicales y copas de cristal, dos jóvenes conversan entre cigarrillos y mojitos, el trago especialidad de la casa. Son las artistas cubanas Aimée Ortiz, que recientemente trabajó en el Art Basel de Suiza, y Oneysis Válido Perera, habitués de estas noches de fin de semana en que la combinación de rock & cook le da otro perfil al poster fashion que cuelga de South Beach.

``Me encanta, me divierto mucho con la onda. Y los tragos son espectaculares'', dice Oneysis antes de volver a conversar con su amiga sobre la obra que prepara este año, el show tipo cabaret Quién es usted.

``Mi intención es que la gente se sienta como en casa'', dice Marco Efrati, el dueño de la Hostería. Este romano histriónico y amable, que alguna vez fue guitarrista y baterista de bandas de rock y punk, de vez en cuando se acerca a The Gardis y toma el micrófono para cantar o simplemente decir algunas palabras que inviten a que la noche no tenga fin.

Además, si últimamente salir de party por South Beach parece una aventura sólo para bolsillos abultados, la Hostería Romana ofrece las ventajas de que no exige cover y de que, revisando el menú, los precios son accesibles (los platos rondan los $15). Además, para los que caen ya entrada la medianoche y han comido algo por allí, el local tiene ofertas para picar, con pizzas individuales preparadas en horno de leña, como la Pizza Margherita Pomidoro E Mozzarella ($16) o la Pizza Capricciosa ($19).

Cuando los acordes de Miss You le dan más calor a la noche y la chica rubia regresa con sus exóticos pasos de baile, entre las voces de un publico que se agita en inglés, en español y varias otras lenguas, queda muy claro que la Hostería Romana atrapa por su energía y calidez, por su ingeniosa mezcla de cantina con ese aire tan visceral que tiene el rock and roll, algo que en Italia, en verdad, no se consigue. • 


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