Funk Shui Tea Dance

 

Fiesta terapéutica de verano

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Por Sergio León

Está comprobado que muchas personas padecen de lo que se conoce como ``la depre del verano'', una especie de trastorno afectivo que trae consigo alteraciones del estado anímico y falta de interés por las actividades recreacionales típicas de la estación.

Entre las recomendaciones para combatir este mal está la de hacer ejercicios frecuentemente, por lo que una buena fiesta que garantice bailar desde el principio hasta el final, intercalando algún que otro receso para tomarse una cerveza bien fría, bien pudiera ser la cura de este padecimiento y antídoto eficaz para el aburrimiento, siempre y cuando la formula esté en manos de verdaderos expertos.

Como los organizadores de esta iniciativa no solamente son duchos en materias de fiesta si no que, además, conocen los mandamientos del feng shui, han decidido arriesgarse probando una terapia auditiva alternativa que sana al cuerpo por dentro y por fuera. Funk Shui, los domingos por la tarde, es lo que recomiendan estos gurús más que probados de la vida nocturna en Sobe: DJ Jody McDonald, creador de las inolvidables fiestas dominicales en el club Amnesia en la década de los años 90; DJ Danilo --alias Adora--, protagonista de cuanta fiesta se ha hecho en Miami, y el aclamado y favorito de la música house, el maestro David Solero.

Contribuye muchísimo a la efectividad de la terapia el hecho de que la sede es el Albion Hotel, una de las joyas valiosas y mejores preservadas del Art Deco, donde cualquier detalle decorativo es una verdadera pieza de arte, arreglada con acierto y buen gusto para permitir el fluir de las energías en el sitio.

Para alinear las chacras en pro del bienestar físico y desatar esas buenas energías que todos ambicionamos, esta singular fiesta terapéutica recibe y despide la puesta del sol con el binomio de Jody McDonald y David Solero en el jardín del patio, tocando una buena dosis de disco y funk, el primero, y soulful-house, el segundo. Simultáneamente, en el acogedor barcito del lobby, Danilo se luce con una selección de todo un poco, alternativo en español, rock y electrónica, sin discriminar la salsa, el mambo y el guaguancó, animado los famosos aeróbicos de Richard Simmons en la pantalla.

Para el cierre, todos los domingos se reserva un pinchadiscos invitado sorpresa con más funk para el cuerpo. En ocasiones especiales, Danilo suelta la mezcladora y aparece, como por arte de magia, en cualquier punto del recinto, con el personaje de Adora montado, actuando lo que mejor le vaya a la ocasión.

La fiesta atrae a un público interesante y ecléctico compuesto por gente de la vieja guardia de La Playa, seguidores fieles de la buena música, y las nuevas adquisiciones sociales de la ciudad, que aprecian divertirse en un ambiente relajado donde se le pone mayor énfasis a pasarla bien, ya sea bailando, riendo o charlando.

Apariciones por parte del performer José Ramírez, ``el Negro'', a quienes algunos podrán recordar caracterizando criaturas del folklore afrocubano en Warsaw y en los t-dance de la década pasada, junto a su amigo Charles Chuck, quien hace una prometedoras lecturas de la numerología, son otras de las atracciones de la fiesta.

Teniendo en cuenta que en el centro de esta filosofía está la intención de que todos vengan a disfrutar, sin excluir a los que tienen poco presupuesto, no se cobra la admisión y se ofrecen especiales como el coctel Funk Shui Swing por $5, y cervezas por $3. Para picar algo en la piscina o los alrededores, hay para escoger entre las ofertas del menú del Albion Café.

La fiesta se hace llueva o no llueva y siempre termina en nota alta afuera en el jardín, y más relajada en el bar adentro, hasta que se marche el último. Cuatro disc jockeys rotando la noche entera se encargan de que el pesado atardecer dominical se esfume y la noche vuele sin estragos. Remedios como éste, antiguos pero siempre efectivos, han sido agregados a la lista de recomendaciones para combatir el bajón del verano.

 

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