Festival Internacional de Cine en Miami: Sagrada, el misterio de la creación

 

Documental del suizo Stefan Haupt

See video

ARNALDO SIMÓN

Barcelona tiene una deuda de imagen con dos movimientos artístico-arquitectónicos: el gótico y el breve y finisecular modernismo. Antonio Gaudí fue el máximo exponente de una particular y local visión del modernismo apellidado por consecuencia, catalán. A la obra cimera de este creador, el templo expiatorio de la Sagrada Familia, dedica el suizo Stefan Haupt una hora y 31 minutos del documental Sagrada, el misterio de la creación.

La película, que desde su comienzo propone reflexionar sobre la importancia y vigencia de una obra comenzada hace más de 130 años, no va a emitir juicios valorativos, sino a exponer, sin eludir los momentos más álgidos, dispares y controversiales, la historia de un templo que es visitado anualmente por más de tres millones de curiosos y la figura de un maestro que la concibió casi en estado de gracia.

Haupt se vale de dos planos narrativos: una voz en off que cuenta la historia que se inicia en 1882, pasando por los horrores de la Guerra Civil (1936-39) –que destruye la mayor parte de la documentación arquitectónica– hasta llegar a nuestros días, donde el aun papa Benedicto XVI la declara Basílica Menor en el 2010. El otro plano narrativo lo conforman el testimonio excepcional de los arquitectos, constructores, artesanos, historiadores, teólogos, y el de Conxita y Ramón Sugranyes, hijos de un asistente de Gaudí, que recuerdan de su infancia a un ya anciano arquitecto a punto de morir.

La particularidad de esta obra, que se está conservando cuando aun se está construyendo, no ha estado exenta de la polémica sobre si es auténtica o es una obra “post Gaudí”. Si algo deja claro el filme es que mas allá de la precariedad documental (gran parte de las maquetas concebidas por Gaudí fueron destruidas), el espíritu de su creador aun esta vivo y dialoga con la contemporaneidad y su nuevas percepciones artísticas e innovaciones tecnológicas.

Para esto el cineasta se adentra en los talleres de arquitectura y de oficios y en cátedras de estudio y deja hablar a los actores de la que es tal vez la más concurrida y larga performance de la historia arquitectónica. El documental no sortea la discrepancia y rechazo a las esculturas expresionistas de Josep Maria Subirachs (quien se declara ante la cámara agnóstico y culturalmente católico) en la Fachada de la Pasión, la indolencia de los ediles al otorgar licencias para construcciones especulativas en los terrenos de la iglesia o la imprudente cercanía de las obras del metro.

El director reserva un guiño velado al fotografiar desde la altura de la Sagrada Familia, la Torre Agbar, un rascacielos corporativo obra de Jean Nouvel terminada en el 2005 y que parece tomada en préstamo del proyecto gaudiano de 1908 para el Hotel Attraction en Nueva York, y que reafirma la validez y continuidad de los postulados estéticos del genio catalán.

Sagrada, el misterio de la creación, un filme de una brillante riqueza visual que usa la música de Jordi Savall, dedica un momento de yuxtaposición de imágenes al comienzo y al cierre al desplazarse hacia los espacios más concurridos de la noche barcelonesa donde emergen los íconos contemporáneos en gigantescas vallas comerciales o al frenético recibimiento a los futbolistas ganadores de la copa europea del 2011.

Haupt deja solo pistas para despejar el “misterio de la creación” pero tanto misterio como creación son aquí tan ubicuos y atemporales que ameritan la reflexión del espectador cuando este haya abandonado la sala.

Speak Up!