¡Felices Pascuas! Chef ejecutivo de confitería comparte secretos

 

Recetas deliciosas de Antonio Bachour

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CRISTINA JURI ARENCIBIA

Se acerca el Domingo de Pascua de Resurrección, una fecha que el mundo cristiano conmemora con fe y alegría. Y, por lo general, lo celebra con una comida familiar en la que, además de los platos del gusto de cada uno, reina supremo el chocolate, en variadas expresiones.

Y ni hablar de los muy famosos huevos de Pascua de chocolate, símbolo gastronómico de ese día. Esos huevos han evolucionado mucho en los últimos años, hasta llegar a convertirse en dulces obras de arte.

Entre los galardones que ha recibido a lo largo de su carrera, el chef ejecutivo de confitería Antonio Bachour (St. Regis Bal Harbour Resort, 9703 Collins Ave., 305-993-0688) fue incluido recientemente en la lista de los mejores chefs en su especialidad en Estados Unidos. Bachour, nacido en Puerto Rico de padres libaneses cristianos y cuyos postres no solo son una oda al buen gusto y la elegancia, a estas alturas no necesita mucha presentación debido a que es un artista nato en la combinación de sabores, texturas y colores. A este chef de fama internacional le encanta adicionarle flores comestibles a sus platos y lo hace con gran arte y estilo.

Por varios años ya, he seguido su carrera en rápido ascenso en Miami, y no termina de sorprenderme lo que visualmente puede hacer con cada una de sus creaciones, y la belleza y delicadeza de todas sus obras. Su creatividad es tal, que según me ha contado, muchas veces le ha interrumpido el sueño en la noche y se ha levantado a recrear la próxima delicia a lo Bachour.

Por su parte, Sebastián González Bracco (restaurante Basilico, 10405 NW 41 St., Doral, 305-406-3737) es argentino de nacimiento y su experiencia culinaria incluye una pasantía en el famoso restaurante español El Bulli, considerado uno de los mejores del mundo. González nos cuenta que lo que comenzó como una pasantía, se convirtió en una fuente de aprendizaje e inspiración que marcaría un antes y después en su visión de la gastronomía. “Significó mucho para mi carrera, cambió mi forma de apreciar los sabores, colores y adquirir definitivamente una forma profesional de cocinar, sin dejar de lado el espacio para crear y buscar nuevas formas. El trabajo fue difícil, en un principio, ya que recién había llegado de Argentina. Pero pude adaptarme al ritmo tan exigente de un restaurante de tal envergadura”, nos cuenta. Allí aprendió diversas técnicas tales como la gelificación y el uso del nitrógeno. Bon appétit y ¡felices Pascuas!•

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