Estrellas internacionales en el Festival de Ballet

 

El IBFM celebra su decimoséptimo aniversario

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OLGA CONNOR

La energía que se siente en un festival de ballet internacional, donde se reúnen los artistas más destacados, es lo que atrae e ilusiona tanto a los bailarines como a los espectadores. Eso inspiró la fundación en 1994 del Festival Internacional de Ballet de Miami (IBFM), cuando no había nada en esta ciudad que se le pareciera. “Aquí había festivales de teatro, de arte y de música, pero no de danza”, comenta su fundador, Pedro Pablo Peña, quien, como su director artístico, celebra su decimoséptimo aniversario. Este fin de semana culmina con tres funciones, la de Danza Contemporánea, en el Teatro Amaturo, de Fort Lauderdale, el viernes; la Gran Gala de las Estrellas, el sábado, en el Jackie Gleason, y la Gala de Clausura el domingo, en el Gusman. La logística en que es imprescindible el trabajo de Eriberto Jiménez, asistente de Peña, es complicada y comienza con los hallazgos. “Yo me relaciono directamente con los directores de las compañías, como, por ejemplo, Lidia Segni, del Ballet Estable del Teatro Colón [que este año ha elegido a Nadia Muzyca y Federico Fernández como embajadores], y voy armando el festival”, explica Peña. Este puede costar más de $1 millón, teniendo en cuenta a los donantes, como American Airlines. Muchas son las compañías que envían representantes. Como es el caso de Nadia Muzyca, ascendida a primera bailarina este año y que viene por cuarta vez al Festival, aunque no siempre representando al Ballet Estable. “Nadia vino precisamente cuando estuvo premiado aquí con el trofeo ‘Una vida por la danza’ Vladimir Vasiliev, quien la escogió para su ballet Paganini”, recuerda Peña, y bailará esta vez dos piezas que también realizó en La Habana en el 2010: el pas de deux de El corsario y el ballet Encuentro, de Segni, con música de Astor Piazzolla. La bailarina argentina confiesa que le gustan los dos estilos, pero “para los argentinos, ¡el tango es otra cosa!”, exclama refiriéndose a Piazzolla. “Cuando cambias de un personaje a otro… un día en el Colón ensayo Margarita, para La dama de las camelias, luego el tango, para Miami, que es pura técnica, y preparo para octubre Fuga técnica. Paso por todo eso en un día, soy un montón de personajes, eso es lo que me divierte, es una búsqueda continua”. En El corsario, Muzyca tiene que venderse como esclava, pero es una cautiva con ciertos recaudos, y “en las variaciones hay que mostrar la técnica”, recuerda. Mientras que en el tango “que es supersensual, se deja dominar porque ella lo quiere”. En ambas piezas estará acompañada de Federico Fernández. “Bailo bastante con Federico, porque físicamente quedamos bien, somos largos, con piernas largas y brazos largos”. El ídolo de Muzyca es Julio Bocca, con quien estudió desde muy pequeña y recorrió los cinco continentes con su Ballet Argentino. “A los14 años, me eligió para bailar Pulsaciones, del coreógrafo italiano Vittorio Biaggi; por cierto, de Biaggi he hecho también Séptima sinfonía, que se repuso hace dos años, con música de Beethoven”. Otra primera bailarina que regresa es Alihaydée Carreño, quien representará al Ballet Nacional Dominicano, cuya directora artística es Marinella Sallent, haciendo el papel de Manón, con coreografía de Kenneth MacMillan y música de Jules Massenet. La acompañará el solista Marcos David Rodríguez Céspedes en un pas de deux que dice mucho de la personalidad del personaje de esta pícara, basada en la novela M anon Lescaut del Abate Prevost. “Es uno de mis pas de deux preferidos. Porque en estos ballets, no sólo es la técnica, sino que los disfruto artísticamente”, dice Alihaydée, quien pertenece a los Carreño, la gran familia de bailarines cubanos. Rebecca King viene por primera vez al festival, enviada por el Ballet Nacional Checo. Fue descubierta y contratada hace cinco años en Nueva York, en el concurso final del Youth America Grand Prix. Es oriunda de Baltimore, Maryland, y estudió con Olga Tozyiakova. King viene con Michal Stipa, y harán juntos el p as de deux del director del Ballet Checo, Petr Zuska, Título vacío.• 

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