Escape Plan: con dos leyendas de la acción

 

Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger interpretan a dos particulares prisioneros.

Escape Plan.png

Por Pilar Ayuso l pilayuso@yahoo.com

Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger –a quienes ya vimos juntos en The Expendables– unen sus fuerzas y encantos de tipos duros y curtidos por la edad en este Escape Plan dirigido por el sueco Mikael Håfström. Cortado al estilo de los años 80 y 90, y con el atractivo de su argumento carcelario, el filme tiene todas las papeletas para agradar a los fanáticos de los clásicos thrillers de acción.

Stallone es Ray Breslin, al que llaman Houdini, porque su especialidad es escaparse de las prisiones, descubriendo sus fallas de seguridad. Después de 14 invictas fugas, recibe el más peligroso encargo, de manos de la CIA, para intentar evadirse de una secreta cárcel que administra una compañía privada. Se trata de una ultramoderna estructura de cubículos de cristal a prueba de prófugos, oculta a los rayos del sol, donde los convictos –los más peligrosos del mundo– son enterrados de por vida. Una especie de tumba-cárcel cuyo mayor misterio es el lugar donde está ubicada, dato que desconocen los propios reclusos.

Para escapar de una prisión hacen falta tres cosas, dice Ray: conocer la estructura, estudiar las rutinas y tener un apoyo, interior y exterior. Pero esta vez el experto está realmente atrapado, y su mayor reto es superarse a sí mismo intentando burlar una cárcel que ha sido diseñada a partir de su propio manual. Con su enorme capacidad de observación deberá improvisar un plan B y enfrentarse al desalmado director de la prisión (muy certero en el papel Jim Caviezel). Es ahí donde entra en escena Emil Rottmayer, “el hombre de los favores”, un Schwarzenegger veterano y bigotudo, y más tranquilo que en sus tiempos de musculoso héroe de acción. Pero este respetado prisionero aun puede asestar un par de puñetazos y lucirse con la palabra. “Golpeas como un vegetariano”, le dice al nuevo reo. La curiosidad es que también habla en perfecto alemán.

El filme, muy típico del género, cumple con su propio plan: entretener. Tiene a dos íconos de la acción y una buena historia que nos engancha con su asombrosa huida, aunque con un final un poco cogido por los pelos.  

www.elnuevoherald.com 

 

Speak Up!