El Teatro Trail

 

Actriz colombiana trae drama a la Calle Ocho

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ARTURO ARIAS-POLO -- aarias-polo@elnuevoherald.com

Tras varios meses cerrado al público, uno de los teatros emblemáticos de Miami toma un nuevo aire gracias a la gestión de la actriz colombiana Marisol Correa.

El Teatro Trail, situado en la Calle Ocho y la avenida 37 del suroeste de Miami volverá a ofrecer funciones a partir de enero bajo la administración de la compañía Catarsis, propiedad de Correa y el empresario Jorge Angulo, su pareja.

"Soñar no cuesta nada. Pero cuando ese sueño se realiza se convierte en una responsabilidad que le impide a uno desfallecer", reveló Correa, quien asumió la administración de la sala en noviembre y desde entonces no ha cesado de embellecerla. "La gente que pasa en sus carros y me ve limpiando, me grita, 'Oye, ¿cuándo abren?"', dijo la actriz entusiasmada, al tiempo que anunció que su proyecto abarca "un valor añadido": el antiguo café Llega y Pon, situado al lado del teatro y rebautizado Catarsis, cuya apertura está programada para febrero con música en vivo.

"El Teatro Trail es un í***** de la escena hispana de Miami. Sobre todo, porque durante muchas temporadas el gran comediante cubano, Armando Roblán, presentó sus espectáculos para disfrute de nuestra comunidad", recordó la actriz, una de las principales figuras del espacio vespertino de Radio Caracol "De regreso a casa".

Desde que la sala se inauguró como cine en 1930, por su escenario han pasado artistas de todos los géneros, tales como María Martha Serra Lima, Jacqueline Andere, Frank Moro, César Evora, Nicola Di Bari, entre otros famosos.

Actualmente el Trail dispone de un espacioso vestíbulo, 430 localidades, dos áreas VIP, tres camerinos y un pequeño almacén para escenografías. Y pese a que al retirarse Roblán corrieron rumores de que sería demolido, el teatro tomó un nuevo aire luego de una costosa remodelación a que fue sometido por los productores Tony Wagner y Miguel Angel Abadía, del Latin Quarter Center, quienes lo mantuvieron abierto en los últimos años.

"Lo dejaron como una tacita de plata", reconoció Correa. "Sin embargo, ellos también fueron víctimas de la crisis que siempre perjudica al arte y sus espacios".

La fachada oscura del Trail y la necesidad de Correa de encontrar un sitio donde representar sus obras e impulsar nuevos proyectos, tras abandonar la compañía Teatro para Todos en julio, la obligó a tomar acción inmediata.

"Sentí que aquella marquesina apagada, con el anuncio de un espectá***** que ya había pasado, me miraba con deseo", evocó la actriz, que persuadió a su compañero para hacerle una propuesta a Bill Ogden, el dueño del inmueble, que finalmente fue aceptada.

Pese a que Correa admitió que el alquiler del teatro y su manutención cuesta "muchísimo dinero", prefirió no revelar cifras. Al referirse a los pocos estacionamientos que posee el edificio, aseguró que están gestionando un servicio de "valet parking" a un costo que no sobrepase los $5.00.

El Teatro Trail se reabrirá al público el 29 de enero con "Amanecí con ganas de morirme", obra de Indira Páez dirigida por Mario Sudano. La noche anterior se presentarán a los medios los elencos que actuarán en el primer trimestre del 2011.

El domingo 30 subirá a escena "Lorca, alma presente", una lectura dramatizada sobre textos del poeta granadino conducida por Rebeca Alemán. A partir del 3 de febrero toca a "Los monólogos de la vagina", de Eve Ensler, con dirección de Manuel Mendoza. Luego sigue "Broadway Nights", que se presentará los domingos en la tarde. Entretanto, los sábados de 10 a.m. a 4 p.m., el actor Glauber Barceló continuará impartiendo los talleres de actuación que inició en noviembre.

"Nuestro propósito es desarrollar un modelo que nos genere satisfacciones artísticas y económicas, ya que esta última garantiza la continuidad en la sala", dijo Correa.

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