El patio

 

Una movida muy particular

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Raúl Parras y Mahe Olazabal en el Restaurant El Patio. Foto: Alex Mateo de Acosta
 

Por Nestor Proveyer

``El patio de mi casa no es particular, llueve y se moja como los demás'', rezaba una vieja nana de mi tiempos de niñez, pero este patio de Miami Springs no se moja cuando llueve sino que nos regala cada fin de semana sabor latino a granel.

Esta terraza techada de El Patio es un cómplice perfecto para una fiesta que se apodere del lugar, como un viernes bendito, donde uno puede sudar bailando todo el estrés acumulado en la semana al sabroso golpe de ritmos latinos bajo la magia del Dj Raulín, un sobresaliente estudiante de ingeniería devenido ``pinchadiscos'' que tiene la osadía de encantar con melosos boleros a jóvenes de minifalda y celular en ristre, y poner a bailar house a aquellos ``ocambos'' nacidos el siglo pasado.

La rumba del viernes es también para aquellos amantes del canto que pueden probar suerte en el concurso de karaoke que cada semana selecciona a participantes para la gran final del 31 de diciembre, donde un ganador recibirá muchos premios. María Palazuelo, presidenta del jurado del karaoke (una mujer carismática y excelente músico), comentó: ``El concurso me ha sorprendido desde el principio, pues nunca pensé que cada semana se presentarían tantas personas con tremendísimo talento para el canto. La noche del 31 de diciembre será memorable, simplemente única''.

El jolgorio de los sábados es liderado por Rafael Adrián, ``joven mimado de la farándula de Miami'', un excelente cantante oriundo de la ciudad de Santa Clara, Cuba, y que se ha presentado con éxito en los principales night clubs de la ciudad. Adrián es un referente de la bohemia urbana de Miami, con su baladas atrevidas, su animación entretenida y una entrega profesional cada día.

En El Patio uno puede decir con desenfado que ``se siente como en casa'', cómodo y alegre, pero sabiendo que la diversión de El Patio ofrece alternativas para quienes prefieren una cena íntima o cambiar de ambiente dentro de la misma fiesta.

El Patio tiene un salón anexo climatizado donde uno puede degustar su amplia cava de vinos bajo los influjos sonoros de un bolero y el sabor afrodisíaco de la comida cubana. Carlos Socorros y Elena Rabasa, un matrimonio de

camagüeyanos radicados en Miami, son los encargados de que esta ``locura maravillosa'' funcione con éxito. ``Pese a la crisis, el lugar nos ha funcionado muy bien; tenemos un público latino fiel, principalmente cubanos y colombianos de diferentes edades, que vienen a bailar y a pasarla bien con gente linda en un ambiente tranquilo y familiar'', comenta Socorros.

Rabasa resalta el hecho singular de que en El Patio se dan cita muchos matrimonios de nacionalidades mixtas. Allí se puede ver llegar a parejas como Luis Miguel Adán, un cubano parlanchín y bailador, y su esposa chilena festejando el rescate de los mineros entre tintos Gato Negro y cervezas de ocasión.

El Patio es el lugar perfecto a donde llegan los ejecutivos de Miami Springs todos los días, para almorzar con glamour y economía, bajo la sombra de su terraza de ensueño, y también los fines de semana para aflojar sus corbatas y declararse en estado de rumba total. Es como el bolero glorioso que interpreta Rafael Adrián, Osadía, que una vez le valiera el primer lugar en un popular certamen del género en su Cuba natal. Es la nostalgia de pasarla bien en un ambiente latino bajo el murmullo cadencioso de un bolero o el crepitar sandunguero de una salsa de Willy Chirino que nos dice que la felicidad y la libertad ``vienen llegando'', bajo el manto sublime de la unidad. • 

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