DRB

 

La cerveza parece ser el trago oficial para las reuniones de amistades en un ambiente tranquilo y nada complicado. Y si ese ambiente tuviese un templo, de seguro lo sería el nuevo local DRB.

DRB.jpg
Vanessa De Vera, Bianca Guevara y Cristi de Solo. Foto: Alvaro Santistevan
 

Por Aurora Rodriguez

La cerveza parece ser el trago oficial para las reuniones de amistades en un ambiente tranquilo y nada complicado. Y si ese ambiente tuviese un templo, de seguro lo sería el nuevo local DRB --Democratic Republic of Beer-- donde la gente linda del Downtown y otras áreas de Miami se reúnen para disfrutar de una buena cerveza en grupo o en pareja.

Ubicado en el 255 NE y la calle 14, frente al Adrienne Arsht Center, DRB se convirtió en lo que es hoy a partir de octubre del 2009. Desde que el íntimo bar para unas 50 personas abrió sus puertas, los cómodos sofás son ocupados por grupos de personas que disfrutan probando alguna de las 400 cervezas de diferentes países que se ofrecen en su lista.

Con su barra de luz tenue y paredes rojas, el local ofrece un ambiente algo sensual en el que los visitantes pueden acurrucarse en una mesita a probar su cerveza o copa de vino favorita. Una colección de latas de cervezas adornan sus paredes, ambientada en una decoración sobria de colores neutrales, y mesitas íntimas para los que desean sentarse con su pareja a pasar una noche de rumba tranquila. El local se ubica dentro del concepto de las barras de cerveza neoyorquinas en donde la gente se reúne como en familia a conversar.

Los managers del local, Giorgio Saumat y Sean Gauthier, ambos de Miami, colaboraron en la creación del concepto de esta novata barra que se alista para calentar el ambiente del Downtown. Según refieren, deseaban brindar un ambiente relajado donde pasar una noche de rumba a veces larga, ya que el local abre hasta las 5 de la mañana los siete días de la semana.

``Este spot es algo que el Downtown necesitaba y tratamos de combinar varios factores para crear un ambiente divertido'', dice Saumat. ``Queríamos crear un lugar donde las personas sientan que andan en otro mundo, fuera de Miami, y realicen un viaje cultural mientras prueban diferentes cervezas de todo el mundo''.

DRB le rinde homenaje a la bebida por medio de un sistema de ``pasaporte'' que todo viajero curioso --o amante de probar cervezas de todo el mundo-- puede adquirir al hablar con uno de sus gerentes. Con ese pasaporte llenado con su información, los visitantes pueden verificar su progreso ingresando a la página www.drbmiami.com, donde marca cada cerveza que ha probado, para así no repetirla.

En DRB las cervezas cambian todas las semanas, ya que cada siete días se agregan unas cinco marcas nuevas de cervezas al menú.

``Somos amantes de la geografía'', dice Gauthier. ``Nuestras cervezas provocan preguntas y respuestas, y lo que más queremos es educar a los que entran por esta puerta para que aprendan sobre la cerveza en diferentes partes del mundo, dentro de un ambiente divertido y lleno de calor humano''.

Ese calor se siente todas las noches en DRB, donde los grupos se reúnen a carcajadas mientras prueban una nueva cerveza belga o conversan sobre una semana de trabajo arduo. El ambiente invita a todos a entrar y a disfrutar, sin importar el tipo de ropa que use o de dónde viene o adónde desea llegar. Los sonidos de la música indie se escuchan por todo lo alto, y de cerveza en cerveza las sonrisas son muchas y a veces alguien se para y baila con su pareja al ritmo de bandas como Smashing Pumpkins e Interpol, sin importarle el tamaño del local ni quién los mira. Aquí se viene a despojarse de todo mal y del estrés.

Ese ambiente, asegura, Gauthier es el que desean los administradores para todos, ya que aquí todo visitante está invitado a disfrutar de un viaje único alrededor del mundo.

``Desde que abrimos hemos tenido la suerte de llenar el lugar'', agrega. ``Aquí se reúnen los grupos a pasarlo bien y muchas noches se nos llena la barra. No sólo vienen por la cerveza, sino por la comida, que también es internacional y tratamos de mantener fiel a sus recetas originales''.

En efecto, en DRB la comida es simple pero muy leal a los países que los 33 platos del menú desean representar. Aquí se recomienda tomar una cerveza de México con un rico platillo de Chips con qué quieres, unos deliciosos nachos tradicionales con queso, carne y salsa. El menú late night también incluye delicias como tostones sudamericanos, carne con papas al estilo americano y calamari al estilo europeo, todo a precios módicos, entre $7 y $14.

En el mapamundi de cervezas que ofrece DRB se puede encontrar la belga Wittekerke, conocida por su sabor a naranja ($7 la lata); la brasileña Palma Louca ($5), tropical y refrescante; la china Tsingtao ($4), perfecta para acompañarse con unos ricos pot stickers.

``Para ser un buen viajero hay que acompañar la buena cerveza con la buena comida. Aquí pueden probar cervezas de todas partes con los diferentes sabores que van con la comida. Es todo un mundo'', precisa Gauthier.

Speak Up!