Divina travesía desde Miami

 

La embarcación Divina, de la línea de cruceros MSC, llega a la ciudad.

Vista del MSC Divina desde el aire. CORTESÍA / MSC CROCIERE
Vista del MSC Divina desde el aire. CORTESÍA / MSC CROCIERE
 

Por Jenny Acosta-Horta

Reconocida como la capital mundial de los cruceros, a Miami definitivamente le faltaba agregar a su lista de barcos de placer el refinamiento y la sofisticación europea. Pero a partir de la temporada de invierno, los miamenses y turistas que llegan procedentes de todas partes del mundo para embarcarse en una relajadas vacaciones sobre el mar tendrán la oportunidad de vivir una experiencia muy diferente a las que han ofrecido hasta ahora otras líneas mundiales de cruceros.

MSC es la línea de cruceros de más rápido crecimiento en el mundo y surca desde hace tres años las aguas del Mediterráneo, del Báltico, del norte de Europa, del mar Rojo e incluso las de Sudáfrica, destacándose por los detalles glamorosos de sus embarcaciones, fieles representantes de la tradición marítima italiana en la que la comodidad siempre va aunada al refinamiento. Por eso la llegada del Divina a Miami no pasará desapercibida al viajero exigente. Estar a bordo del Divina es como revivir la época dorada de las lujosas travesías marítimas, pero reinterpretada desde la ultramoderna visión europea del nuevo milenio.

Placeres para todos los sentidos

Con 1,751 suites y camarotes (45 de ellos adaptados a sillas de ruedas), capacidad para 4,345 pasajeros y 1,094 pies de eslora, la visión del Divina en el Puerto de Miami resultará un verdadero portento. Sin embargo, lo que guarda en su interior esta majestuosa embarcación tiene que ver más con la calidad que con la cantidad.

Cómo no maravillarse en el salón principal de recepción, con sus escaleras curvas que en cada peldaño muestran magníficos cristales de Swarovski, un elegante piano de cola y ascensores panorámicos.

El mismo refinamiento que recibe al pasajero en esta área se reproduce en los restaurantes principales del barco: The Black, con varios niveles, y Crab y Villa Rosa, que ofrece fabulosas vistas panorámicas desde su comedor. El Galaxy, decorado en tonos blancos, negros y plateados, sirve de discoteca principal. Sacramento es un exclusivo restaurante tex-mex donde las carnes de primera calidad se suman a deliciosos platos de inspiración mexicana. Calumet y Manitou son los dos restaurantes más grandes, estilo buffet, con pizzería, grill y una esquina dedicada exclusivamente a ofrecer los platillos favoritos de los más pequeños. Le Muse, por su parte, es el restaurante exclusivo para los huéspedes del MSC Yacht Club, un acogedor espacio en el nivel más alto del barco donde los comensales reciben un servicio de alta categoría mientras degustan la más refinada comida mediterránea.

El Divina cuenta además con 13 bares y lounges interiores, como el sofisticado The Cigar Lounge, para saborear un fino habano, o La Cantina de Bacco Wine Bar, donde encontrará una estupenda selección de vinos.

Hay cinco preciosas piscinas, como Le Sirene (bajo techo), el Aqua Park, donde se encuentra una gelateria y dos bares. The One Pool, de 12,760 pies cuadrados, es exclusiva del Yacht Club Club y cuenta con bar propio, mientras The Garden Pool & Zen Area es una piscina infinity con un apacible espacio privado.

El entretenimiento es una de las apuestas fuertes de este crucero. Además del Casino Veneziano, para probar suerte con los juegos de azar y del Pantheon Theater, donde se presentan fabulosos espectáculos de altísima factura todas las noches, el Divina se ha apartado de lo convencional para entretener a toda la familia, con un cine 4D, una cancha de bolos, un simulador de carreras de Fórmula 1, un cibercafé y una galería de arte. Para los niños hay variadas opciones de entretenimiento concebidas especialmente para ellos, como el parque acuático Il Puffi (inspirado en los personajes de Los Pitufos o The Smurfs), un tobogán de agua, un salón de videojuegos, una minicancha de fútbol y la discoteca para adolescentes Graffiti.

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