Danza: Augusto Soledade Brazzdance

 

Movimientos enérgicos por momentos convulsivos

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ORLANDO TAQUECHEL

La compañía de danza contemporánea Augusto Soledade Brazzdance (antes Brazz Dance Theater) ofreció dos funciones el fin de semana pasado en el Carnival Studio Theater del Adrienne Arsht Center for the Performing Arts, un espacio íntimo de caja negra con apenas 200 asientos.

El programa del grupo estuvo compuesto por dos obras del propio Soledade, su fundador y director artístico: Cordel, un trabajo inspirado en el tango argentino, el hip-hop americano y la literatura “cordel” de Brasil, y Kayala, que se basa en un cuento popular afro-brasileño.

Kayala, que abrió la función, dura unos 25 minutos y fue creada en el 2010. La obra tiene su punto de partida en el libro para niños ¿Cómo llegó la noche del mar? de la psicóloga neoyorquina Mary-Joan Gerson que es en realidad una adaptación de una leyenda afro-brasileña que intenta explicar por qué tenemos día y noche y cómo la noche llega para ofrecer descanso a los seres vivos.

Los movimientos enérgicos (por momentos convulsivos) caracterizan las secciones llenas de agitación expresiva que representan el día. La noche es proyectada en los momentos tranquilos, incluso

hipnóticos.

Los momentos tranquilos son los más hermosos pero es el contraste lo que hace entretenida a Kayala. En esencia, una celebración amable de herencia cultural. Algo de ternura incluida.

Cuatro bailarines excelentes (tres mujeres y un hombre) ejecutan Kayala de manera espléndida: Jeannine Maffucci, Manuela Sánchez, Verónica Cato y Jamil Morgan.

Después del intermedio, se presentó Cordel, que data del 2011 y es el trabajo mas reciente de Soledade.

Cordel, con música de Daniel Bernard Roumain (también conocido por sus iniciales, DBR), dura 50 minutos y este es quizás su mayor problema.

Se conoce como literatura “cordel” a los folletos impresos a bajo costo para ser vendidos en las ferias y las calles. Los folletos contienen narraciones populares, poemas y canciones pero son llamados de “cordel” porque son colgados en cuerdas con el fin de atraer la atención de los posibles compradores.

Los folletos pueden tratar de cosas muy diferentes y no guardar relación alguna con los que están colgados a su alrededor. Algo parecido ocurre en la obra que reseñamos.

Sus secciones tienen vida propia pero no le dan unidad al trabajo y lo hacen avanzar con dificultad, evidenciando incluso las limitaciones de algunas soluciones coreográficas ya utilizadas en Kayala.

Además de los cuatro intérpretes en Kayala, intervinieron en Cordel la actriz, poeta y activista Alexis Caputo;el bailarín William Brown;el artista hip-hop Andrews Mujica, y 10 voluntarios del público asistente a la función.

A los voluntarios se les pide sentarse en el escenario durante una de las secciones de la obra probablemente con la intención de lograr un ambiente de participación. Sin embargo, esto no se logra hasta mucho más tarde, cuando Mujica motiva a la audiencia a gritar y aplaudir.

Al final, Kayala y Cordel quedan en la memoria como propuestas teatrales estimables.

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