‘Dalí Miami’

 

Exposición destaca la escultura del artista surrealista Salvador Dalí

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Howard Cohen | hcohen@miamiherald.com

Cuando la gente piensa en el famoso surrealista Salvador Dalí, es inevitable no recordar una de sus 1,500 pinturas. Tal vez incluso también es facil recordar a Destino, el cortometraje de animación de Disney que el artista español produjo en 1945.

A menudo pasado por alto, pero también importantes en la vida de Dalí, son las cientas de esculturas que el creó antes de su muerte en 1989 a los 84 años en su ciudad natal, Figueres, España.

"La pintura es una parte infinitamente insignificante de mi personalidad", dijo en una ocasión Dalí. Aún así, con las cejas elevadas al estilo daliniano, la gente aveces exclama: "Yo no sabía que Dalí creo esculturas."

Con la apertura el miércoles de Dalí Miami en el Edificio Moore en el Miami Design District, tal vez muchos también se sorprenderán.

Junto con su obra maestra en vidrio llamada Montre Molle (Reloj de fusión, 1971), la Lluvia de Primavera (1949) y la rara calcografía El Niño Saltamontes (1934), las 200 obras expuestas incluyen 70 esculturas, entre ellas la escultura de 1964 de bronce llamada Venus de Milo con Los Cajones y el bronce de 1972 llamado Tritón Alado.

En comparación, el famoso Museo Dalí de San Petersburgo en la Florida, tiene sólo dos de sus esculturas en exhibición.

"Dalí es uno de esos artistas que es un poco mal entendido", dijo Reed Horth, presidente de Robin Rile Fine Art, un conserje de arte en Miami. Horth, el curador de la exhibición, se complace en compartir historias que ha oído de su amigo Robert Descharnes, un secretario de Dalí, que ahora se dedica a autenticar su arte.

Como la historia acerca de la forma en que el artista se sentaba desnudo en la piscina de su casa en la costa mediterránea de España, con un vaso de vino moscatel en una mano, mientras manipulaba un pedazo de cera con la otra.  Le gustaba contemplar la playa desde lejos, los objetos sencillos o extraños llamaban su atención y se convertían en algo más grande en sus esculturas.

La forma de cera pronto emergía como una obra terminada, o, como dice Horth, una visión subconsciente de la escena que el había observado. El ancla de un barco, por ejemplo, se convertiría en su Tritón Alado de bronce.

"Él se inspiró en el mundo que le rodeaba", dijo Horth. "A veces la inspiración era de una naturaleza más física. " Él veía a una chica hermosa y decía: “Roberto, tráeme a esa chica, ella debe conocer a Dalí.” Horth dijo riendo, el "tenía un poco de ego… es importante pensar en él en un sentido muy humano, en vez de pensar en la mitología en torno a él."

Para el evento, el productor Michael Rosen, presidente de la firma de consultoría Colored Thumb, organizo una proyección continua de la película francesa de 1929 llamada Un Chien Andalou. La película en francés, que dura 17 minutos, es una colaboración surrealista con el director Luis Buñuel.

Rosen también le pidió a el chef Adrianne Calvo que recreara algunas de las recetas favoritas de Dalí para la recepción de la noche de apertura.

El mayor desafío fue reunir las 200 piezas de coleccionistas de España, Dubai, Londres, Nueva York y Los Ángeles. También fue difícil instalarlas piezas en el espacio de 2,787 metros cuadrados del edificio de Moore.

A pesar de que dicen que instituciones en Toronto, Houston y Chicago expresaron interés en la exhibición de esculturas de Dalí, Horth y Rosen optaron por lanzar el programa en Miami.

"La escena de arte en Miami esta creciendo cada vez mas y hay una gran población española en Miami", dijo Rosen. "Una gran cantidad de espectáculos ofrecen una mezcla de artistas, pero nosotros nos estamos tomando el Moore Building".

El artista, que era conocido tanto por su flamante auto-promoción, como su genio innegable, sin duda hubiese aprobado.

"Dalí era un showman", dijo Horth, "así que vamos a darle un show".

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