Cuban Crafters

 

Que siga la tradición...

Cuban Crafters

Por Nestor Proveyer

Un local de tabacos se ha convertido en un centro para alimentar la nostalgia por la Vieja Habana.

Resuena en mis oídos la voz de Gloria Estefan con su tema Que siga la tradición, cuando entro al local mágico y nostálgico de Cuban Crafters, que es como un altar erigido a la cubanía con su música, su café, sus costumbres, su gente y, por supuesto, sus habanos. Estos últimos son el primer responsable de esta locura maravillosa, que se concibió cuatro años atrás cuando Kike Berger, cubano y cultivador de tabaco en Nicaragua, decide junto a sus colaboradores ocupar este local (que antes ocupara una de las más famosas tiendas de canastilla de todo Miami) y convertirlo no sólo en una fábrica de cigarros, sino también en una tienda donde se venderían los más selectos tabacos de sus vitolas junto a los de otras denominaciones de orígenes como Honduras y República Dominicana.

Lo que para muchos era una osadía sin límites, una tienda de tabacos alejada de la mítica Calle Ocho y La Pequeña Habana, ofrecía un valor agregado inusual, ya que no sería una simple tienda de tabacos al detalle, sino un local con glamour y swing dedicado a Cuba y a su cultura.

El artista plástico Erín Gutiérrez y otros artistas locales diseñaron la antesala del club, con toda la atmósfera de antaño de la calle Empedrado de la Habana Vieja, donde se puede sentir el salitre del malecón, ver el azul único de sus aguas y de su cielo o simplemente sentarse a jugar al dominó (en mesas especialmente diseñadas), mientras toma un copa de vino y degusta un tabaco especial.

Cuban Crafters es un local de puertas abiertas en donde no se cobra cover y los fines de semana hay música en vivo, con mesas íntimas, una carta de vino extensa y excelentes tapas. Entre las bandas locales que animan los viernes y sábados destacan la versátil Jenny Love con su banda Makunda, dirigida por su padre el mítico Tico López, compartiendo con otra leyenda de la música cubana, Osvaldo Rodríguez, compositor y otrora director del grupo Los 5U4. El resultado de esta ``sabrosa simbiosis musical'' es música de diferentes géneros que van desde el pop más anglosajón hasta un sabroso son oriental, que Jenny asume fundiendo en su canto ambas culturas.

El recinto del Cuban Crafters es elegante, sus mesas están acompañadas de enormes butacones, desde donde cómodamente se descansa o admira las bellas fotos de glorias eternas de la música cubana, como la sin igual Celia Cruz junto a Olga Guillot y al divino Beny Moré, sobre sus paredes salpicadas de productos relacionados con el tabaco.

Con un público compuesto principalmente de turistas y muchos cubanoamericanos, las noches de Cuban Crafters son esplendorosas. En este lugar van de la mano la elegancia y la cultura del vino y del habano, en un ambiente que le permite al visitante sentirse como en casa y hasta ``echar un pie'' con todos los ritmos del mundo.

Se puede visitar el lugar en horario diurno para aprender de este arte manual cubano, ``la torcedura del tabaco'', tomar un café o hasta ``limpiarse los zapatos''. También se ofrecen a la venta diferentes artículos relacionados con el fascinante mundo del habano y la cultura cubana.

Para Santiago Pineda, un cubanoamericano apasionado de las motocicletas, éste es ``mi grato refugio de fin de semana porque puedo bailar con mi esposa como en mis tiempos en La Habana'', asegura. Para otros más jóvenes, como Sonia Rodríguez y Rafael Sánchez en este nuevo club ``se puede ver lo real maravilloso de una ciudad que sólo hemos conocido en ruinas, nuestra Habana querida''.

Cuban Crafters ofrece a los nostálgicos la posibilidad de volver a esa Habana que iluminaba con sus luces de neón la vida de sus habitantes, conocer su cultura, recorrer sus calles, sentir sus olores y sabores; es como sentir la Patria desde una nostálgica butaca en el exilio

 

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