Club nocturno: Living Room

 

Una noche elegante en el hotel W en South Beach

Living Room
The Living Room threw a party to celebrate its re-opening on Washington Ave. Photo: Tomas Loewy.
 

Sandra Palacios | Especial/El Nuevo Herald

El Living Room South Beach no es cualquier sala de hotel, ni tampoco cualquier bar playero, en el que turistas en shorts y camisas de flores esperan por sus piñas coladas. Este lounge es mejor, un recoveco estratégicamente ubicado en el lobby del hotel W South Beach, a donde asisten quienes disfrutan del glamour de Miami, y los que gozan entaconados y perfectamente arreglados, con un provocativo trago y buena música.

Es así como, ya enterados de cómo es el dress code, para quienes decidan lanzarse a conquistar la noche de la ciudad, en un bar repleto de solteros y solteras, Living Room South Beach es el lugar ideal. Desde la entrada, el plan transcurre casi toda la noche de pie, rodeando la barra –fiel cómplice de la conquista nocturna–, y aunque hay varias mesas y bancos altos por todo el espacio, para ver y dejarse ver, es mejor quedarse parados.

Adultos jóvenes miamenses –con el presupuesto suficiente para costear la noche– ataviados con lo último en la moda, tarareando todas las canciones del momento y listos para buscar pareja o para calentar motores para la rumba más tarde, se disponen a disfrutar de los ya famosos cocteles del lugar, preparados por reconocidos mixologists locales; mientras gozan sorbo a sorbo de las mezclas, sus cuerpos se mueven prudentemente, no mucho para no parecer urgidos, ni muy poco para parecer aburridos.

De esta forma, ya con el atuendo, el coctel en la mano y la actitud, todo está listo para disfrutar como debe ser de una noche en uno de los sitios más concurridos del momento en La Playa. Para romper el hielo, la ayuda de los bartenders es fundamental –todos ellos cuidadosamente seleccionados, por supuesto, por lo que parecería más un casting que un proceso normal de selección–. Estos tienen en sus listas de cocteles delicias como el Rasparose, una aromática bebida preparada con moras, infusión de miel, naranjas y rosas, y champán, o el Watermelon Market, con vodka, semillas de cardamomo, jugo de sandía y petalos de rosa.

Eso sí, los que van decididos a vivir una noche de película, deben estar preparados para desembolsar $16 por coctel, y estar dispuestos a pagar la suma varias veces, pues las explosivas mezclas lo ameritan. Y no es para menos, pues la dirección de este lugar se atribuye a los empresarios nocturnos y de restaurantes Nicola Siervo y Karim Masri, quienes han sido pioneros en el emergente movimiento coctelero de Miami, en donde cada sitio que se respete cuenta con un “mixólogo”.

Otros tragos a base de ron –no precisamente el Cuba Libre–, además de mezclas con tequila –además de la trillada margarita– y curiosidades mezcladas con exóticos licores como el mezcal o la cachaza, son otras de las opciones.

Es por estas razones, su atmósfera chic, su gente, su menú de cocteles y su privilegiada ubicación, que Living Room South Beach fue seleccionado este año en la lista de los 50 mejores bares en América, por la revista Food & Wine. Ahora, otro motivo para visitarlo se encuentra muy cerca, pues la nueva sensación culinaria, The Dutch, es el local vecino.

Este fin de semana, la música está a cargo del Dj ESP, hoy, mientras que Paolo Albertoni hará la suyo mañana sábado, detrás de las tornamesas.

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