Club nocturno: Bamboo

 

Diversión en el viejo teatro de South Beach

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SANDRA PALACIOS | EL NUEVO HERALD

Lo que alguna vez fue el Paris Theatre de Miami Beach, ahora es Bamboo, un lugar perfecto para asombrar a alguien que busca un nuevo tipo de diversión. Para los que quieren reivindicar el prestigio de las noches de South Beach, que se ha visto poco favorecido por lugares repletos, clubes poco originales y tediosos escrutinios a la entrada, este nuevo local de Washington Ave. trata de devolver a la ciudad su popularidad.

Cuando el arquitecto Henry Hohauser diseñó el teatro en 1946, no pensó que se convertiría con el tiempo en recinto para noches de fiesta, sino que más bien iba a ser un espacio para proyectar películas de la época y promover la cultura. Sin embargo, en 1960, el empresario Leroy Griffith, considerado pionero del porno en el sur de la Florida, encontró en el edificio un espacio sexy y provocador, ideal para noches de burlesque y entretenimiento adulto.

Desde ese entonces, el que fuera alguna vez un teatro ha servido como sede para clubes nocturnos, como el Paris Moderne, y también como estudio fotográfico para carátulas de discos de célebres artistas como Madonna o la banda U2. Hoy en día, el Bamboo Group, una empresa de entretenimiento del sudeste europeo con clubes en todo el mundo, aprovecha la historia que hay detrás del local y se apropia de sus salones para darle una nueva personalidad, conservando su esencia y sensualidad.

Es así como este impresionante lugar de 27,000 pies cuadrados recibe desde la entrada a los noctámbulos con unas sonrientes estatuas de Buda, debajo de unos brillantes candelabros. Las esculturas dan la bienvenida al desfile de mujeres, acicaladas de pies a cabeza, y a hombres dispuestos a impresionar a sus acompañantes con los atractivos del glamoroso club.

Si la noche está buena, aproximadamente unas 900 personas se acomodan en el salón, que cuenta con 42 mesas VIP y una barra con todo lo necesario. La decoración fusiona acentos de culturas europeas y orientales, con paredes enchapadas en materiales dorados, tapas de mármol en las mesas y un impresionante chandelier de proporciones gigantescas, con cristales de Swarovski.

Continuando con la tradición erótica del lugar, Bamboo recrea el ambiente de un cabaret, con hermosas bartenders en diminutos uniformes, medias negras de malla y enérgicas bailarinas acompañando los beats del Dj de turno. Mientras tanto, el bar despacha botellas de todos los licores posibles, incluyendo algunas europeas, difíciles de encontrar en otra parte de la ciudad, como el Beluga Vodka de Rusia o el británico Angel Champagne, entre otros. Los precios de las botellas arrancan en $350.

Con todo por ofrecer, Bamboo se ha convertido en sede nocturna para celebridades, incluyendo al jugador del Miami Heat Chris Bosh, quien celebró el mes pasado su cumpleaños número 28 en el club. Otras luminarias como el músico y productor Timbaland, el actor Shemar Moore o la modelo Selita Ebanks, son ya clientes del local.

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