Cine: Turn Me On, Dammit!

 

En exacto tono de astucia compasiva

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RENÉ JORDÁN | CRITICO DE CINE

A los 15 años, Alma experimenta un despertar sexual no muy a tono con el pudibundo pueblito montañoso de Noruega donde le tocó la mala suerte de sentir tan juvenil explosión carnal. La consume la pasión por su vecino Artur, pero eso no le impide deslizarse en fantasías masturbatorias de todo tipo. Turn Me On, Dammit! es el título agresivo de la hilarante historia de su particular problema.

Alma tiene nombre muy espiritual, pero la domina el cuerpo con sus apremios físicos y a menudo toma sendero equivocado en su camino hacia encontrarse a sí misma. La madre, como es natural, se asusta de la precocidad de una adolescente afiliada a una costosa línea telefónica pornográfica.

El filme se basa en una popular novela noruega de Olaug Nilssen y la dirección de Jannicke Systad Jacobsen capta el exacto tono de astucia compasiva que permite reírse de las peripecias de Alma a la vez que apiadarse de cuánto sufre ante la incomprensión de sus condiscípulas y especialmente cuando el codiciado Artur le revela su compromiso con otra de un pueblo cercano.

Rara vez una película demostró tanta honestidad sexual en plano de amorosa tolerancia y cuando el mentiroso Artur revela públicamente su oculto pecadillo, la farsa estalla en carcajadas de cómica complicidad.

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