Cine: Bullet to the Head

 

Sarah Shahi, trabajar con una leyenda

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GABRIEL DE LERMA| gabriel@gabrieldelerma.com

En Bullet to the Head, el nuevo filme protagonizado por Sylvester Stallone que este fin de semana llega a las carteleras de todo el país, Sarah Shahi interpreta a la hija de la leyenda del cine, una mujer con numerosos conflictos que nunca ha terminado de perdonar a su progenitor.

Y aunque Shahi tiene una presencia regular en el cine y la televisión de Estados Unidos desde hace varios años, con participaciones en las series The Big L, Fairly Legal y Chicago Fire, sin dudas este es un papel que marca un punto de inflexión en su carrera, por las muchas escenas que comparte con una figura del renombre de Stallone.

“Todavía estoy impactada por su presencia”, reconoce un poco en broma y un poco en serio la actriz de 33 años. “Para que no se notara la impresión que me causaba estar junto a él, tuve que prepararme mucho, esa fue la clave. Sobre todo porque es alguien en la cima de su carrera, aun ahora, y que también llega meticulosamente preparado al set. Es un profesional consumado, un artista asombroso y un maestro del cine. Uno no puede hacer una escena con él si no está listo para estar a su altura”.

Y si bien interpretar a la hija de Stallone era suficiente incentivo como para aceptar de inmediato el papel, Shahi confiesa que hubo otros elementos que le resultaron igualmente atractivos.

“Me encanta interpretar personajes quebrados, gente con defectos, pero además tengo una relación complicada con mi padre, de quien estoy distanciada, por lo que cuando vi ese elemento en el guión, y supe que iba a poder explorar la situación y además hacerlo en pantalla, me resultó más que interesante. Me dio mucha curiosidad ver qué pasaría si tocaba ese tema. Espero haber hecho bien mi papel, aunque no me olvido que tuve muy poco que hacer en esta película, porque Bullet to the Head gira en torno a Stallone. Si la película hubiese sido sobre la relación entre este personaje y su hija, probablemente hubiese podido profundizar un poco más sobre el tema”, acepta.

Shahi confiesa que si esperaba impresionarse al conocer a Stallone, el impacto fue más fuerte una vez que lo vio trabajando en el set: “Antes de conocerlo yo pensaba que probablemente iba a ser un idiota, una estrella de cine muy creída que piensa que nadie es mejor que él, pero rápidamente me di cuenta de que estaba totalmente equivocada. Es muy amable, muy simpático, verdaderamente generoso y un profesional absoluto. Se sabía sus parlamentos al derecho y al revés, los suyos y los míos, era el primero en llegar al set y el último en marcharse. La pasé muy bien con él. Jamás estaba en su trailer entre toma y toma. Siempre estaba con nosotros, fumándose un cigarro, hablando con el equipo técnico, contando historias. Se nota que nunca ha dejado de amar su profesión”, señala.

Y si quienes la vean en pantalla sospechan que a pesar de su nombre oriental Sarah tiene sangre hispana, no se equivocan. Hija de un aristócrata persa que escapó de Irán poco después de la revolución, la actriz, cuyo verdadero nombre es Aahoo, tiene una curiosa conexión con España.

“Mi abuelo materno era iraní y mi abuela española, de Madrid. Cuando mi madre era pequeña se mudaron de Madrid a Irán. Allí conoció a mi padre y luego los dos emigraron a Texas. Mi padre estaba en la lista de los que tenían que ejecutar porque era descendiente del Shah. Si has visto Argo, esa es la historia de mi padre. El trabajaba en la embajada norteamericana en 1979 y, por suerte, logró escapar de Irán junto con mi madre. Pero es cierto, no se llevaban bien. Mi madre, como buena española, era muy independiente y mi padre quería tener a su lado a una mujer a la que pudiese controlar, por lo que finalmente mi madre terminó separándose de él”, revela.

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