Moda: Chloe

 

Seductora colección para el otoño

See video

SERGIO LEON | ESPECIAL/EL NUEVO HERALD

La colección retro-chic de Chloé para este otoño se impone con una propuesta de piezas esenciales, imprescindibles en el guardarropas de cualquier mujer dispuesta a resaltar y seducir sin recurrir al archi explotado truco de mostrar sus curvas, extensiones o protuberancias.

La marca hace un rescate de prendas femeninas clásicas como las maxi faldas, vestidos largos de noches, pantalones de torso alto, blusas románticas y chaquetas, reinterpretadas con estilo urbano y la ya conocida elegancia desenfadada de la casa, inconfundible por la precisión de los cortes, las líneas austeras y los detalles como los clásicos puños franceses y los rizos en las bocamangas; además por la selección atinada de los tejidos apropiados para la confección de la prenda en cuestión.

La imposición del prêt-à-porter como tendencia masiva en la moda después de la segunda guerra mundial, desplazó la alta costura como única opción en pro del diseño de moda para el diario, menos elaborado y más asequible para una nueva clientela más numerosa de la naciente clase media absorbente.

Obviamente, Gaby Aghion, la fundadora de la marca en 1952 tuvo una visión diferente, que si bien seguía de cerca la tendencia del prêt-à-porter, no sacrificaba el lujo, la atención a los detalles y la buena costura en general por los mandamientos. Desde entonces, éste ha sido el sello distintivo de la casa y, a la vez , el atractivo singular que aun despierta la marca en las mujeres que gustan lucir chic y distintivamente elegantes, sin llevar necesariamente los patrones convencionales que repiten la casas de moda en las tendencias del momento.

Hannah MacGibbon quien ha estado a cargo del diseño desde 2009, retoma fielmente este concepto, explorando en el fetichismo y la morbosa autoridad de los uniformes militares en las siluetas; jugando con en el arte de la seducción, proponiendo un sex-appeal inherente de la pieza, que se asoma, de cuando en cuando, sobria y discretamente, como solapado “agent provocateur” en la profundidad del escote en la espalda de un vestido que de frente muestra cuello alto, silueta holgada, líneas rectas y mangas largas con puños o en una falda hasta los tobillos abierta al frente que revela la extensión de la apertura, poco o menos, según el movimiento de las piernas al andar; una combinación acertada de lo que bien pudiera ser la dicotomía mental de una oficial de alto rango con espíritu de seductora que se debate entre “el bien y el mal.”

Un look sofisticado pero desenfadado al estilo del “Left Bank” en Paris o en Londres. La mujer Chloe para este otoño es una coleccionista de piezas únicas, bohemia, nómada que se inclina por la combinación de texturas como la muselina, la mezclilla, lana y piel, superpuestas para crear un efecto contrastante de materiales y colores. Estampados, inspirados en la fauna reptil, agregan la nota sutil de camuflaje a los abrigos trench y las blusas. Sedas y franelas se juntan con piel de oveja.

Detalles bordados para resaltar el cuello y los puños de vestidos de coctel y de día. Blusas con bolsillos plastrón en poplin y algodón piqué combinan con pantalones de talle alto holgados y cortes austeros. El plisado en faldas, vestidos y blusas reaparece como nota delatora del haute couture.

Los vestidos de noche recuerdan las creaciones de Halston en los años 70; vestidos largos, fluidos de mangas largas con puños, escotados en la espalda o drapeados al frente en seda georgette o lentejuelas; conjuntos de pantalones de torso alto y patas anchas con blusa de seda anudada al frente.

La paleta de esta colección se inspira en los colores de la naturaleza en el otoño: sutiles tonalidades del beige y el almendro, verde brillante, borgoña, mango ahumado, marrón chocolate, oro viejo y negro en lentejuelas preferiblemente para las horas de la noche. Como complementos tacos altos en charol negro anudado al tobillo con detalles en blanco; botas estilo militar de piel a la altura de la rodilla; carteras rectangulares en piel de cocodrilo y el emblemático bolso grande de los 70 confeccionado en piel de diferentes colores con cuerda larga y borlas.

Speak Up!