Farándula: Daddy Yankee en el centro de la polémica

 

El artista arremetió contra todo el mundo

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SANDRA DPALACIOS

Hace unos días, el reggaetonero boricua Daddy Yankee fue el pabilo de la vela que encendió la polémica farandulera, luego de que algún medio publicara una foto en la que supuestamente se encuentra besando a otro hombre. El artista arremetió contra todo el mundo en su cuenta de Twitter, en la cual descargó su ira e intenso dolor, echando mano de todas las palabrotas que de seguro su publicista le prohíbe decir.

Pero me pregunto, ¿será que estaba furioso por la tremenda invasión a su privacidad? ¿O porque la foto es falsa, y su orgullo de macho machote resultó herido? o quizá ¿se muere de la ira porque lo “acusan” de gay, como si se tratara de un delito?

Los artistas, tan solo por estar en la palestra pública, se exponen diariamente a que los observen, los fotografíen y los critiquen, y también a que les inventen chismes. Eso no es un secreto para ninguno. El que se lanza al estrellato sabe que una vez su nombre esté allá afuera, su vida privada queda reducida a migas, algo que lamentablemente, o para otros, lucrativamente, se vende como el pan recién salido del horno.

Sin embargo, existe una línea muy delgada entre el morbo y la falta de respeto, y es ahí cuando los famosos se sienten más que fisgoneados, atacados. La respuesta de Yankee unos minutos después de la publicación de la foto no se hizo esperar.

“Mientras más crece tu Odio, crece mi cuenta e’ Banco”, dijo en su cuenta de Twitter, @Daddy_Yankee, que cuenta con casi cinco millones de fans. Y continuó: “Gozo de excelente salud, tengo una familia estable por 20 años, sigo teniendo éxito y soy MILLONARIO… Chorro e’ HIJOS DE LA GRAN P@#$”, agregó el intérprete de La gasolina, dejando estampada su furia en la internet.

Pero luego de leer una ráfaga de tweets del mismo calibre, en el que el músico califica a la prensa de amarillista, y a la sociedad de esclava de los medios de comunicación, surgen varias interrogantes, pues su reacción no solo fue agresiva y vulgar, sino quizá desproporcionada.

Suficiente era el comunicado de sus mánagers y publicistas, Perfect Partners y Nevarez Communications, en el que desmienten la homosexualidad de Yankee, y califican de falsa la famosa foto. “Una vez más las redes sociales son protagonistas en la difusión de una noticia falsa, que han repetido otros medios de comunicación y que envuelve a una figura pública. La nota que circula sobre la declaración de homosexualidad de Daddy Yankee es una noticia falsa escrita por un portal de internet de tantos que se dedican a inventar noticias y difundirlas a través de las redes sociales”, fue lo que dijo Helga García, presidenta de la firma de Relaciones Públicas Perfect Partners.

Si el artista urbano hubiese dejado las cosas así, tal vez la polémica no habría crecido tanto. Sin embargo, parece como si el Daddy no entendiera que estas cosas le van a pasar todos los días, y que en vez de lanzar palabrotas en su Twitter, podría concentrarse en escribir mejores rimas.

La furia de Yankee desconcierta, pues el hecho de que corran chismes sobre sus inclinaciones sexuales no es lo que deteriora su imagen, sino su manera de enfrentarlos poniéndose al mismo nivel del que los hace circular. Es tan bajo publicar una foto falsa en la que salen dos hombres besándose, sin confirmar nada y afirmar que se trata del artista, como estrellarse contra el mundo en una red social con millones de seguidores –entre los que se incluyen niños– con comentarios agresivos que solo agrandan el problema.

Su malestar es comprensible; ninguna persona quiere que se comente sobre ella algo que es falso. Pero la reacción del boricua es ofensiva, pues al fin y al cabo ser gay no es un crimen, y lanzarse a defenderse como si lo estuviesen culpando de algo espantoso, se pasa de la raya.

Dejar que sus mánagers aclararan el asunto era suficiente, o no prestar atención, o tal vez hacer un chiste, o simplemente desmentir con decencia, al fin y al cabo para eso tiene sus oficinas de prensa. Pero el Yankee no hizo caso, y al final lo que consiguió fue expandir más el chisme, generar polémica y, finalmente, aumentar sus seguidores en Twitter. Por último, ¿quién resultó más beneficiado?

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