China Grill Fort Lauderdale

 

La cocina pan-asiática recibe mejoras de primera clase con ingredientes de alta calidad.

china grill chef
 China Grill executive chef Keyvan Behnam holds Shanghai Lobster with ginger, curry and fried spinach. Photo: Albert Diaz.
 

Por Sara Liss

¿Qué y quién?
El gurú de restaurantes Jeffrey Chodorow extiende su dominio a Ft. Lauderdale con la apertura de su prominente China Grill en el renovado Ft. Lauderdale Grande Hotel and Yacht Club. Con localizaciones en Nueva York, Miami, Las Vegas, Chicago y Ciudad México, el restaurante, ya en su exitosa segunda década, es una marca establecida con su propia atmósfera popular de club, frecuentada por celebridades y grandes apostadores.

Sus dramáticos interiores reflejan los atardeceres floridanos con tonos rojizos, naranjados y amarillos, mientras una cocina central expuesta queda iluminada por mesas de resina y las barras le dan un toque futurístico al estilo de Los Supersónicos.  Por otro lado, añadiéndole un toque chic y de S&M al lugar, retazos de cuero rojizo, banquetas color granate y sillas grises tejidas complementan el ambiente. Y en una terraza frente al agua puede aprovechar las vistas del mar y los botes de la salada ciudad.

La comida: La cocina pan-asiática recibe mejoras de primera clase con ingredientes costosos como la langosta, carne de res Kobe y las trufas. Los platos de China Grill se sirven al estilo “familiar” y en proporciones dinosáuricas. Las dobles porciones se ven reflejadas en el precio, ya que puede conseguir algunos aperitivos como unos “potstickers” de tofú y shiitake por $19.50 o hasta carne Kobe a la tártara con huevo de codorniz por $36. Los platos principales varían en precios: desde $29 por un risotto edamame hasta $72 por unas costillas de cordero completas con chutney asiático de pera. Además, el menú ofrece suficientes platos clásicos chinos, como carne de res picante y “dumplings” de cebollines, pato Pekín y vegetales fritos en el wok. También, los platos característicos de China Grill como pollo “ebrio” marinado en salsa de sake y ponzu, una ensalada de calamares con salsa de lima y miso, y panqueques de langosta especiados con chiles rojos y leche de coco, ejemplo de la fusión de las diferentes influencias. Y puede encontrar especialidades de la casa como espinacas crujientes (un tazón con un montón de estas verdosas fritas) y complementos como suaves y sutilmente picantes papas majadas con wasabi ordenadas a la carta.

Al igual que en el restaurante de South Beach, hay una barra de sushi donde puede encontrar algunas rarezas como uni (erizo de mar) y toro (barriga de tuna). Además de los tradicionales rollos maki como tuna picante y los rollos arco iris, hay combinaciones únicas como el rollo Habana con serviola remojado en ron, coco y aguacate.

Una gran lista de vinos y cócteles como el martini de jengibre y pera o el “saketini” de pepinillo, entre otros, son las parejas perfectas para la cocina internacional. Y para terminar el festín, qué mejor que un postre como “bananas en una caja” hecho con bananas caramelizadas y crema de caramelo o “potstickers” de tarta de queso (“cheesecake”) con una salsa de cinco especias y chocolate.

El veredicto:
El restaurante, que tiene cabida para 500 comensales, es un lustroso teatro para la comida asiática refinada. Los habitantes de Broward ya no tendrán que llegar hasta South Beach para una experiencia y cena sexy.

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