Catharsis: Noches de ronda

 

El mapa de la rumba en Miami marca a Catharsis como ese lugar chic, donde la bohemia complace todos los sentidos.

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Por Néstor Proveyer

El mapa de la rumba en Miami marca a Catharsis como ese lugar chic, donde la bohemia complace todos los sentidos. Una propuesta diferente en la que la elegancia y el glamour no están reñidos con el desenfado y el goce infinito de pasarla bien, que se unen en una complicidad mágica, buena mesa, ricos tragos y una propuesta artística de alto nivel.

Sus dueños son Vivian González-Díaz, Hernán Stutzer y Marcelo Malvicino, quienes se propusieron (y lo lograron) darles a las noches de la Calle Ocho no solo su desbordada alegría sino también un poco de ese encanto de antaño.
El jolgorio en Catharsis comienza los viernes al filo de las 8:30 p.m. con Noche de ronda, un show de lujo producido por Betania María Peña, una excelente profesional de la cultura y solícita anfitriona.

Noche de ronda, en alusión al ya clásico tema de Agustín Lara, es un recorrido bohemio y nostálgico por canciones que hablan de viejos amores o de un pecado nuevo. Para ello unen sus voces dos artistas excepcionales, Alma Rosa Castellanos “Alma” y Jorge Luis Rojas “Rojitas”.

Alma ha recibido numerosos premios y reconocimientos, desde muy joven cuando brillaba en la escena musical de su Cuba natal. Su paso por París la internacionalizó y la hizo alcanzar la madurez profesional que exhibe ahora. También en la Ciudad Luz incursionó en el teatro y en el cine. Rojitas, un artista muy versátil que canta en varios idiomas y puede encarar con éxito diferentes géneros musicales, tuvo su primer reconocimiento internacional cuando fue la voz líder del grupo de Adalberto Alvarez y su Son, en la década de 1990. Todavía los bailadores recuerdan con nostalgia su versión de Y qué tú quieres que te den, un clásico de la música popular bailable en Cuba.

En cuanto al ambiente de Catharsis, en medio del escenario, escoltando a los artistas, hay un óleo de Celia Cruz que es como una bendición a ese ritual de amor y vida que hacen Alma y Rojitas. Ella tiene una forma de decir única que propone con la mirada, acentúa con la guitarra y encanta con la voz. Cuando Alma se une a Rojitas, improvisan versos y hacen de la noche un delirio de felicidad.

El sábado está Alma con su grupo, que tiene como escuderos musicales a Elizabeth Suárez (Maracaibo, Venezuela) y a Ernesto Fernández (La Habana) en la flauta y el EWI.

Para los que quieran seguir bailando, los acordes del DJ Marcelo los acompañarán el resto de la noche.

Catharsis cuenta con un lujo funcional y divino en el mobiliario. En los laterales tiene cómodos sofás con respaldar pegados a las paredes. En el centro, mesas y un espacio amplio para bailar, pero sin perder la intimidad que da el local. En la antesala de Catharsis hay una barra central, provista de full bar, aunque es una herejía etílica irse sin probar el muy popular Psychotic Mojito (hecho con jugo de mango), creación de la joven bartender Ismaray Carvajal, quien explica que todos los tragos llevan nombres que hacen referencia a estados mentales: Hipnosis, Locura Total y Pasión, entre otros.

Los jueves y viernes hay happy hour de 5 a 7 p.m. Catharsis tiene un excelente y extenso menú a base de carnes y pastas, pero si prefiere solo “picar” le recomiendo las croquetas caseras o los tostones rellenos.

Para Mirka Pratts, conductora del programa de variedades Las noches con Mirka, en la Poderosa 670 AM, y sus asistentes Mirna Correa y Brunilda Pérez: “Catharsis es nuestro refugio bohemio, que además de ser acogedor tiene la magia de la música de Alma”. Lo mismo piensa la joven Grisell Bustamante: “Vengo con mis amigas; es un sitio chic, con buenos tragos y excelente música”.

Catharsis sorprende y enamora. Se puede ver una película en blanco y negro, mientras se escucha un tango electrónico y se disfruta de un trago de sabores insospechados, o recibir el alba bailando aquella conga de Los Zafiros que Alma Rosa hace eterna: “Caminado por las calles del pueblecito natal…”

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