Boca Ratón, joyita de la Florida

 

Ubicada a menos de dos horas por auto al norte de Miami, tiene un interesante nombre que viene del español...

Boca Raton Resort & Club.
Boca Raton Resort & Club.
 

Por Georgina Crúz

Las perlas del collar de centros turísticos playeros floridanos incluyen sitios famosos como Fort Lauderdale, Palm Beach y Daytona Beach --y uno que, aunque es menos conocido, amerita también la atención del viajero, es Boca Ratón.

Ubicada a menos de dos horas por auto al norte de Miami, tiene un interesante nombre que viene del español: boca o desembocadura de ratones (o ladrones). Originalmente se le dio erróneamente el nombre de Boca de Ratones a un lago en las cercanías y a través del tiempo la ''s'' se eliminó del nombre, llamándosele solamente Boca Ratone.

La creación del Florida East Coast Canal (ahora Intracoastal Waterway) y el ferrocarril Florida East Coast Railway hicieron al área que había estado habitada solamente por indios de la tribu de los Tequesta, más accesible, lo cual atrajo a pioneros a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, entre ellos muchos japoneses, que se dedicaron al cultivo de la piña. En la década de 1920, la ''e'' se eliminó del nombre cuando la ciudad se incorporó en 1925 --ya como Boca Ratón.

A raíz de su fundación, la ciudad comisionó a un notable arquitecto, Addison Mizner, para que diseñara un centro vacacional de clase mundial y éste creó lo que se llamó el Cloister Inn, en estilo mediterráneo español, que abrió sus puertas en 1926 que aún continúa como ícono de la ciudad por su estilo elegante y jardines adornados con palmas reales, ahora formando parte del hotel Boca Raton Resort & Club.

Un buen sitio para comenzar una visita a la ciudad, de 29.6 millas cuadradas, más de cinco millas de playa pública y más de 83,900 residentes, es en el Boca Raton Resort & Club. Si no está hospedado allí, puede disfrutar de un coctel en el Mizner's Monkey Bar o deleitarse con un almuerzo o cena en uno de sus magníficos restaurantes --quizás en Cielo, de la chef Angela Hartnett (que ostenta una estrella de Michelin, y ofrece especialidades de la región toscana de Italia, y con un bar que sirve tapas) o quizás en el Old Homestead Steak House (un restaurante que sirve carne de primera).

Los huéspedes tienen cinco opciones de alojamiento es esta propiedad de 356 acres: las habitaciones originales del Cloister con su arte y arquitectura clásica; habitaciones contemporáneas de la Tower con vistas del Atlántico; las nuevas Private Residence Bungalows, que ofrecen alojamiento estilo residencial en ambiente de club privado; el Yacht Club, con suites y habitaciones elegantes; y el Beach Club, con ambiente playero, al presente bajo renovación (pero los huéspedes del centro vacacional continúan teniendo acceso a la playa, servicio de toallas, sillas, cabañitas y mucho más.

Los pasatiempos en el hotel incluyen dos campos de golf de campeonato, 30 canchas de tenis y escuela para aprender a jugar el tenis, campo de croquet, marina, varias piscinas, spa, dos gimnasios, programa de actividades infantiles, y paseos por los bellos jardines tropicales.

El condado de Palm Beach cuenta con 47 millas de playas de arenas doradas y aguas cálidas, una temperatura promedio de 78 grados, y atracciones naturales y culturales de primera categoría.

Entre los pasatiempos asociados con la playa se encuentran todo tipo de deportes acuáticos --desde la pesquería hasta el parasailing-- incluyendo especialmente el buceo, pues hay un número de arrecifes, cuevas y barcos naufragados en estas aguas. Peces grandes, langostas, rayas y tiburones son frecuentes visitantes. Otro punto de interés para los amantes del buceo es la Estatua del Rey Neptuno (King Neptune Statue) con sus Tortugas --es de nueve pies de altura y se encuentra al sur de un precipicio dramático.

Después de disfrutar de las delicias del mar, hay una variedad de diversiones disponibles. Se puede disfrutar de ballet y ópera presentados por compañías locales y artistas internacionales, en el Kravis Center for the Performing Arts en el corazón de West Palm Beach. Este es un centro para las artes de clase mundial presentando conciertos, teatro, etc. El Caldwell Theatre Company en Boca Ratón presenta un buen repertorio de comedia y drama.

Entre los museos se encuentran el Flagler Museum, la mansión del magnate ferroviario Henry Flager en Palm Beach que data del 1902; el Norton Museum of Art en West Palm Beach; el Boca Ratón Museum of Art y el Museo Morikami --este último un espejo de la cultura japonesa con su casa de té, bellos jardines y parque de 200 acres en Delray Beach.

Si va con niños, no se pierda el Lion Country Safari, con siete áreas naturales (500 acres) por las que puede manejar por más de cuatro millas para ver a los animales. Está en el 2003 Lion Country Safari Rd., en Loxahatchee. Lion Country Safari cuenta con 800 animales, un teatro de animales y un área para acariciar a animalitos dóciles.

Un jardín zoológico de interés también es el Palm Beach Zoo at Dreher Park, 1301 Summit Blvd., West Palm Beach.

Pero quizás uno de los atractivos mayores de Boca Ratón son las compras. Los visitantes pueden elegir entre distritos que están y siempre estarán de moda como Worth Ave. en Palm Beach con boutiques de diseñadores incluyendo a Dior, Gucci, Escada y Chanel, y grandes centros comerciales como The Mall at Wellington Green en Wellington, The Esplanade en Palm Beach, el Palm Beach Mall en West Palm Beach y el Town Center Mall y Mizner Park en Boca Ratón.

Sin embargo, haga compras o no, las memorias de su visita a Boca Ratón, serán ya de por sí un souvenir que resonará en su mente por años y años --como las olas que rompen en esta playa floridana.

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