Bacchus Wine Bar

 

El local tiene una clientela regular que busca de su atmósfera relajada y jovial.

Bacchus Wine Bar
A la Izquierda Helen y Henry Guzman, Al fondo Julio Alba y a la derecha el bartender y el dueño de Bacchus. Foto: Angela Toro
 

Por Alberto Sánchez

Abrió hace unos meses y ya el Bacchus Wine Bar tiene una clientela regular que lo visita buscando esa atmósfera que permite conversar y brindar relajadamente.

Grupos de amigos o familiares se acomodan en las banquetas, o en los sofás y asientos estilo otomano alrededor de las mesas, junto a la luz de las velas.

A Eduardo Calderón y Rocío Pérez, propietarios del lugar, se les ve acercarse a las mesas para conversar con algunos de los clientes, a la vez que comparten una copa de vino con ellos. ``Mientras prestamos el servicio, nos esforzamos para que se sientan como parte de la casa, que no reciban sólo el trato de alguien que viene a consumir''.

Explican que concibieron a Bacchus pensando en atraer a clientes que viven o trabajan en los alrededores de esta zona de Coral Gables, económicamente muy activa, en el 5904 South Dixie Highway (US-1). Otros que lo encuentran en el camino de regreso a casa se detienen y acompañan una botella de vino con uno de los platos preparados especialmente para cada variedad.

''Pero hoy día'', dice Rocío, ``también vienen turistas y visitantes de otros lugares muy lejos de Miami, quienes escucharon del lugar por referencia de alguno de nuestros clientes habituales. Esa ha sido nuestra mejor manera de darnos a conocer fuera de la ciudad''.

Los viernes y sábados, Jason Moss al saxo, acompañado por German González y Alvaro Bermúdez con las guitarras, ofrecen dos horas de jazz en vivo que le aportan al lugar el ambiente propicio para los que buscan algo sosegado y elegante donde conversar y compartir. Los sábados cerca de la medianoche comienzan a llegar de otros lugares aquéllos que buscan un rato de relajación.

''A las noches de los jueves les llamamos las College Nights'', señala Rocío. ''Ese día vienen regularmente estudiantes de varias escuelas que siguen a los grupos que se invitan para esa ocasión''. Además del jazz, la música que predomina en estas noches es el soft y el acoustic rock, algo apropiado para estas reuniones.

El lugar también comienza a conocerse como el sitio escogido para reuniones de negocios o fiestas familiares. El sábado pasado, los miembros de Perfect Balance, una escuela de artes marciales, celebraba su block party allí.

Eduardo Calderón cuenta que ''entre las más de 70 variedades de vinos que tenemos'', los más solicitados son el Chamarre Grande Reserve, y los tempranillos 7 Moons, Teófilo Reyes Crianza y Prado Rey Crianza, todos de la región española de Ribera del Duero. ''También los franceses Chateauneuf Du Pape y el Chateau Lagarossa los piden mucho'', agrega. ``Los clientes nos explican que los prefieren por su bajo grado de alcohol y por ser variedades muy apropiadas para el clima de Miami''.

Parte de la atención personalizada consiste en orientar a los clientes en su selección cuando no tienen una preferencia, siempre partiendo del criterio de que hay una clase de vino para cada paladar.

Patrick Sullivan, uno de los proveedores, ha tenido la idea de organizar degustaciones con los clientes habituales. En estas reuniones participan desde verdaderos expertos, quienes narran y comparten sus experiencias a los menos conocedores, hasta los que interesados en obtener un conocimiento más bien general. Además de aprender a saborear un buen vino, se les explica cómo debe ser un buen servicio. ``Para nosotros es un reto, porque le estamos diciendo al cliente qué es lo que debe esperar del Bacchus o de cualquier otro lugar a donde vaya en busca de un buen servicio. Nunca menos''.

En el Bacchus cada nombre del menú tiene relación con alguna deidad de las mitologías griega o romana, y todos giran alrededor de Baco, el personaje central del bar. Así, a un aperitivo a base de camarones, lascas de salmón y queso manchego se le conoce como Theseus Shrimp, en honor al mítico rey de la antigua Atenas, ideal para acompañar un vino blanco. Otros nombres que se encuentran en la carta son el Semele's Secret, el Bacchus Delight, el Dionysus Salmon Feast, el Ba-cchus Bruschetta o el Bacchus and Ariadne, en el que el queso mozzarella se presenta envuelto en finas lascas de jamón prosciutto, adornado con aceitunas y frutas.

La referencia que siempre dan los clientes es la de un lugar que ofrece una opción distinta que vale la pena conocer. Para ellos, en el Bacchus Wine Bar servir un vino o levantar las copas para hacer un brindis se convierte en parte del rito que cumplen quienes rinden culto a la pasión por los vinos, y a la excelencia del servicio.

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