Aventura Mall

 

Aventura Mall es como Disney World: se puede visitar en un día pero para “disfrutarlo” se requiere dos o más.

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Foto: Mariana Rivas.
 

Por Mariana Rivas

Llámame adicta, compradora compulsiva, o simplemente mujer.

Mi relato empieza en un país a cinco horas de Miami, al cual la tecnología parece haberle dado la espalda. Hace ya casi una semana y mientras tomábamos desayuno, mi novio y yo leímos sobre el lanzamiento del nuevo y mejorado iPhone 3GS. Recuerdo que antes de terminar de leerlo, ya estábamos haciendo planes para ir a comprar uno. No se nos ocurrió mejor idea que viajar a Miami. Allí podríamos comprar el dichoso aparato (a mi novio sólo le faltaba este último juguete para completar su ajuar electrónico Apple) y a la vez ir a la playa, bailar rico e ir de compras. Confieso que esa era la parte que más me atraía.

Por fin llegó el esperado viernes del lanzamiento. Decidimos ir a la tienda ubicada en el majestuoso centro comercial Aventural Mall –nos habían hablado tanto de este centro comercial ubicado en North Miami, que era un deber comercial ir a conocerlo.

Un consejo que me dieron mis amigas fue que Aventura Mall es como Disney World: se puede visitar en un día pero para “disfrutarlo” se requiere dos o más. Así que si tienes más de un día planeado para tus compras, ya sabes dónde invertirlos.

Llegamos a las 10 am. ¡Qué sorpresa nos llevamos cuando vimos una línea tan larga de casi 100 personas!

Mi novio, determinado a irse de este país con su nuevo juguete, sugirió que tuviéramos paciencia. “Si deseas yo voy haciendo la línea y tú vas a conocer el Mall y aprovechas para  comprarte algo.” (me imaginó que se sentía culpable de haberme arrastrado en esta alocada aventura Mac-alística) Esas palabras fueron como un hechizo para mis oídos. Había escuchado tanto sobre este majestuoso y elegante lugar que no dudé ningún segundo y empecé mi travesía.

Como Aventura Mall está  flanqueado por Nordstrom, Bloomingdale's, Macy's, Macy's Men Home Furniture, JCPenney y Sears, la elección por dónde empezar se hizo difícil, pero finalmente decidí empezar por la glamorosa Bloomingdales.

“Una mujer al borde de un ataque de nervios”. Sí, así me sentí cuando vi todas las carteras, los zapatos, los perfumes, otra vez las carteras (¿ya mencioné que tengo debilidad por las carteras?).

Casi dos horas después, salí con más de cinco bolsas, una de Louis Vuitton, otra de Burberry, dos con zapatos (para mí), y una pequeña con una corbata para mi novio (al fin y al cabo el pobre era quien estaba haciendo la línea y corriendo con los gastos.)

Seguí mi rumbo hacia Abercombie & Fitch, donde compré unos cuantos T-shirts para mi hermano, luego me dejé caer en los brazos de Miss Sixty, donde conseguí un par de skinny jeans pre-ci-o-sos!!. Para complementar mis jeans fui a una de las tiendas más adictivas: Koko-Palenki, donde podrás pasar horas probándote zapatos de marcas como Giuseppe Zanotti, Casadei, Dolce & Gabbana, Charles David, Anne Klein, Moschino y muchos más.

No habían pasado ni dos horas y ya tenía 7 bolsas ¡uau!! Como sabía que aún me falta mucho por conocer (…y comprar) decidí conseguir un SmartCarte que me facilitará las cosas.

Hago un alto en mi relato para aclarar que no me había olvidado de mi novio. Él y yo nos comunicábamos por celular y para no tener cargo de conciencia, de vez en cuando le compraba alguna que otra cosita. Según lo que él me contaba, la línea aún tenía para rato…y mi tarjeta de crédito también.

Sigamos con el relato.

Al mismo estilo de Carrie Bradshow --pero en lugar de avenidas de edificios altos y  taxis amarillos yo contemplaba pisos lustrosos, escaleras mecánicas y escaparates brillantes-- seguí observándolo todo e hice una parada obligada en Swim-n-Sport. Antes de venir había estado sometida a una dieta mortal que me hizo perder 10 libras. Ahora me veía regia y quería deslumbrar a mi novio con un atrevido bikini. Mi naturaleza irreverente me hizo  salir de la tienda con tres bikinis, uno rojo, un negro con puntitos rosados y una blanco. (después de verlos puestos, seguro que mi novio me pediría la mano.)

Como no creerán que soy una desalmada compradora, también hice una parada en Aldo para comprar unos zapatos de cuero negro con suela entera para mi papi es-pec-ta-cu-la-res!! y luego fui directo a BBSP/Bebe Sport para comprarle a mi mami,que por estos meses se le había dado por incursionar en el yoga, una ajuar deportivo color negro con celeste y unos capri del mismo juego. A unas tiendas más allá (en realidad bastantes) también está Bebe que ahora se impone con una colección de jumpsuits vaguardistas y sus siempre clásicos pantalones, jackets y sus infinitos accesorios.

Llevaba casi tres horas comprando, ya había gastado casi la mitad del salario de un mes y aún me faltaban miles de exclusivas tiendas para visitar. ¿Qué podría hacer? ¿Cómo organizarme para no dejar ningún pie cuadrado sin visitar?

Decidí seguir los consejos de varias amigas que ya habían estado aquí y lo siguiente que hice fue sentarme en uno de esos cafecitos que adornan los pasillos del mall (si bien hay dos Starbucks en el lugar, intenta probar algo distinto y más chic, como Paul que tiene un local fantástico en una de las entradas principales o el Paul kiosk, que está en el pasillo del primer piso, entre Guess y LuluLemon Athletica.

Después de terminar de beber un humeante y reconfortante doppio macchiato, llamé a mi novio para saber cómo estaba  (debo admitir que fue una vil excusa para saber si la línea ya había avanzado y calcular cuánto tiempo me quedaba para gastar la otra mitad de mi sueldo.)

Una vez recuperadas mis energías, decidí  que debía (otra vez el cargo de conciencia) comprar algo para mis pequeños sobrinos.

No tenía idea lo difícil que sería elegir qué comprarles ya que este coloso comercial cuenta con cerca de 17 boutiques y tiendas para estas pequeñas criaturas, entre ellos Abercrombie, Babycottons (el paraíso para los recién nacidos), Gapkids (clásicos jeans, chaquetas, zapatos), Gymboree, Janie & Jack (ropa para niños y niñas de 0-8 años, ), Juicy Couture (una de las líneas más modernas para las niñas), Kidz, Limited Too.

Después de salir de Juicy Couture con tres bolsas (¿alguien está llevando la cuenta de cuántas bolsas ya tengo en mi poder?), decidí visitar a mi querido novio y darle mi apoyo moral. Aún habían cerca de 50 personas antes que él, así que después del beso y abrazo respectivo, me despedí y seguí mi rumbo.

Mi novio no dijo nada al verme con el SmartCarte llenísimo. Puede ser que se quedara en estado de shock por ver tantas bolsas o puede ser (y me inclino por esta) que su mente y todos sus sentidos estuvieran en una sola cosa: entrar a la bendita tienda de la manzanita blanca y salir con aquel aparatito rectangular que ha sido capaz de desatar una fiebre a nivel mundial.

Cuando emprendía nuevamente mi rumbo, el aroma avasallador que se desprendía del food court me tentó muchísimo. Y es que el court de este Mall está dotado de una extensa variedad de comidas de todas las nacionalidades y a precios cómodos. Pero como estaba padeciendo de una especie de personalidad múltiple en la que me creía Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte preferí esperar para almorzar algo con mi lindo novio (si aún nos daban las fuerzas) en un lugar rico, elegante, en honor de las “chicas neoyorkinas”. Entre mis candidatos, Bella Luna, con deliciosa comida italiana clásica; Sushi Siam, una fusión de comida japonesa y thai o Paul Maison de Qualité, para sentirte como en un pequeño restaurante de le Quartier Latin. Además están los sofisticados Ocean Prime, The Grill on the Alley y otros como Bella Luna, Grand Lux Cafe, Cheesecake Factory, Rosalia's, Johnny Rockets, y Mama Sbarros.

Dejando mis planes de almorzar de lado, volví a la carga pero esta vez decidida a engreírme con otra cartera pero algo más sport, así que pensé en Le Sportsac o Kipling. Ambas tiendas son ideales para encontrar bolsos, maletas, mochilas, canguros, billeteras, portacomésticos y mucho más –incluso Kiplng tiene una línea de carteras Fergie for Kipling –simplemente fabulicious.

Vale la pena aconsejarte, que en el tema de carteras, en este Mall existe una gigantesca variedad de boutiques donde podrás encontrar carteras de todas las marcas en tiendas como Coach, BcbgMaxazria, Betsey Johnson, Caché, Kade Spade, entre otras.

El cargo de conciencia volvió a visitarme y esta vez fui en busca de algunos regalitos para mis amigas del trabajo. L'occitane, MAC Cosmetics, Fruit and Passion y The Body Shop fueron alternativas ideales para comprar colonias, cosméticos, cremas, y todas aquellas cositas con las que nos gusta humectar nuestro cuerpo, aromatizar nuestras almas y embellecer nuestros rostros.

La compradora que hay en mí, me sugirió ir a ver unos lentes de sol y unos relojes. Tous, Mr. Watch, White Buffalo, Barbara Palacios Jewerly, Tourneau, fueron mis destinos. Afortunadamente para mi billetera, pero desafortunadamente para mi compradora interior (fue en ese preciso instante que deseé tener un ADN con apellido Hilton, Trump o Gates), solo compré un bellísimo par de lentes modelo Seychelles Sport divinos en Tous.

Decidí terminar esta primera fase de mi aventura, buscando un par de vaqueros para mi novio y para su hermano, y visité AIX Armani Exchange, Kenneth Cole, Ted Baker,  todas con buenas opciones –quizá no podría decir lo mismo de los precios- pero definitivamente lo valen.

UNA AVENTURA PARA DOS

Habían pasado ya 6 horas desde que llegamos y finalmente mi novio me mostraba orgulloso las dos nuevas adquisiciones (el segundo i IPhone fue el regalo adelantado de mi cumpleaños.¿No es el novio más lindo del mundo?)

Otro de los aspectos destacables de este mall, es que puede resultar muy ameno y  romántico si se visita acompañada. Los pequeños rinconcitos gastronómicos regados en todos los pasillos son ideales para pasar una velada con tu media naranja.

Mi novio y yo decidimos endulzarnos con unos suculentos helados de la recién inaugurada Dolce Vita –ubicada cerca de la entrada a JC Penney. Fiel a mis principios diéteticos, elegí un yogurt con frutas frescas que nada tenía que envidiar al mejor helado de chocolate. Contentos con nuestros helados seguimos nuestro camino a visitar la nueva ala del Mall donde está enclavado Nordstrom. Aunque aún hay tiendas por abrir, las pocas que habitan por ahí son de lo más chics, como Ferrari, Lilly Pulitzer, White House/Black Market, Chico’s and Niccolo & Maffeo, entre otras.

Al parecer a mi novio también le sobrevino un ataque de bondad (o debo decir cargo de conciencia) y fuimos en busca de chocolates para su hermana, su mamá y unas corbatas para su cuñado favorito.  Lo de los chocolates lo solucionamos en Godiva Chocolatier y Krön Chocolatier y las corbatas en Barneys New York Coop, Astoria y Atelier Prive.

Con más una docena y media de bolsas de todo tamaño desbordándose del Smartcarte, la escena parecía sacada de un comercial de tarjetas de crédito o de un folleto turístico: dos turistas rojos por el sol, abarrotados de bolsas...sólo nos faltaba la cámara fotográfica colgada en el cuello, la camisa hawaiana y los lentes oscuros. Pero cansados, con miles de bultos y con los pies hinchados, éramos felices y nos sentíamos los reyes del mundo.

Para cerrar con broche de oro nuestra saga comercial, decidimos cenar en el Sushi Siam. ¡deliciosamente minimalista!

La aventura –a excepción de las tres horas de espera por los IPhones—fue glamorosa y al final terminó siendo el recuerdo más lindo que hemos tenido de este viaje.

Y es que Aventura Mall, no se concibió pensando en la cantidad (aunque sus más de 270 tiendas digan lo contrario) sino en ofrecerles a sus visitantes una experiencia de lujo y glamour. Todos sus detalles, sus escaleras, las pequeñas y elegantes salitas distribuidas a lo largo glamorosos pasillos, sus guardias en pulcros uniformes, y sus lustrosos pisos, harán que hasta comprar un simple paquete de baterias para tu cámara, comer un pretzel, un slice de pizza o ir al cine, sea una experiencia demasiado elegante que te preguntarás si tanto lujo no se te subirá a la cabeza.

Y es que eso es Aventura Mall: una deliciosa combinación del glamour de la Quinta Avenida, lo célebre de Rodeo Drive y l´sprit de Le Bon Marché en Paris, donde por un día podrás sentirte Heidi Klum, Victoria Beckham, Carla Bruni u otra de esas veneradas divas archiconocidas por su debilidad por los escaparates y los probadores de ropa.

Aunque mi naturaleza me hace ocuparme de accesorios femeninos, tengo que decirte que Aventura también ideal para pasar un día divertido con tu familia. Cines, juegos para niños, gimnasios como el Equinox fitness center, spas como el Coco´s day spa, eventos de música en vivo, instalaciones de arte, mercaditos campesinos, concursos, etc…una lista afortunadamente larga.

Ya sea que vivas aquí o vengas de visita, incluye Aventura Mall en tu lista de “must see things”.

Aventúrate y pruébalo. Te apuesto todas mis carteras (…bueno no exágeremos, quizá solo una y la más antigua) que después de hacerlo, sabrás la diferencia entre un agua de colonia y un perfume, donde Aventura Mall, es el perfume más caro, elegante y glamoroso.

Si has llegado hasta esta parte de mi relato, sabrás que sería de mala educación terminarlo sin darle un merecido agradecimiento a Mr. iPhone, que gracias a su insana demanda, hizo posible que recorriera parte de los 2.8 millones de pies cuadrados de este emporio comercial.

Aviso: las tiendas incluidas aquí son una pequeña muestra de todo lo que te ofrece Aventura Mall. Para saber exactamente con qué cuenta este mall, puedes visitar su página web en www.aventuramall.com.

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