Arte: El grupo Zero y el arte latinoamericano

 

Nueva forma en Arevalo Art Gallery

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JANET BATET

El grupo Zero, fundado en Dusseldorf en 1957 por los artistas Heinz Mack, Otto Piene y Gunther Uecker, significó un cambio radical para el arte de la postguerra. Con el firme propósito de crear una nueva visión estética que procuraba recuperar la armonía entre el hombre y la naturaleza socavada por la segunda guerra mundial, el grupo rompió deliberadamente con la espontaneidad del neoexpresionismo dominante en la época –en especial, la vertiente del Art informel en boga en Francia.

Conocido también como The Zero Art Movement, el nombre del grupo se corresponde con el interés por hacer tábula rasa con lo creado hasta el momento para crear un “arte nuevo para una nueva era”. Con Lucio Fontana como su modelo, e Yves Klein, Piero Manzoni y Jean Tinguely como artistas colegas, Zero transgrede las fronteras de una estética purista al apropiarse de materiales y tecnologías propios de la ciencia y la industria que le permite al grupo explorar el espacio, la luz y el movimiento.

Zero contrapone a la subjetividad de lo gestual, la objetividad anónima; al pesimismo de la postguerra, una visión optimista basada en la estructura capaz de restablecer el orden quebrantado por la guerra y al materialismo creciente, la espiritualidad y la creatividad.

Conocido por su carácter colaborativo, The Zero Art Movement es concebido por sus fundadores como una suerte de fórum abierto a artistas de todos los confines interesados en una nueva forma artística inspirada por conceptos de universalidad. Pronto, el grupo deviene un movimiento internacional al que se adhieren figuras de Bélgica, Brasil, Alemania, Francia, Italia, Japón, Estados Unidos y Venezuela, entre otros.

Group Zero and Latin American Art (El grupo Zero y el arte latinoamericano) es el título de la muestra abierta al público en Arevalo Art Gallery en el Design District, la cual fue realizada en colaboración con The Mayor Gallery de Londres y explora, como su título lo indica, los vínculos e influencias del grupo Zero con el arte latinoamericano.

Fiel al interés de Zero, la exposición se centra en las dinámicas generadas a partir de la luz y el espacio. Estos componentes, que más tarde serán recogidos por la historiografía como arte óptico y cinético, explican esa estrecha relación del grupo con el arte latinoamericano del momento.

Group Zero and Latin American Art incluye obras de Gunther Uecker, Heinz Mack y Otto Piene, así como obras de Lucio Fontana. El artista argentino de ascendencia italiana, fundador del Movimiento Espacialista proclamaba la ruptura con la pintura clásica de caballete en pos de la integración de todos los elementos físicos: color, sonido, movimiento y espacio, siendo justo este precepto el punto de partida para el Grupo Zero.

En este sentido, Spirale, 2002, de Uecker, realizada con petróleo, cemento y pigmento sobre clavos y madera, e incluida en la muestra, deviene sintomática de los vínculos e influencias que explora la muestra.

La espiral en tanto estructura orgánica, es uno de los elementos recurrentes en la obra de Uecker. Desde la temprana fecha de 1957, el artista comienza sus estructuras de relieve hechas con clavos martillados sobre el lienzo. Estos relieves de Uecker funcionan como extensión de la negativa a la pintura tradicional planteada por Fontana al tiempo que le permiten la exploración con luces y sombras. Si bien desde 1958 el artista trabaja la estructura circular, es en 1960 que incorpora el elemento rotativo que impregna de cinetismo su obra. La fuerza centrífuga dominante en esta serie de trabajos es fundamental.

El interés por la exploración en elementos físicos y espaciales son también cruciales en las obras presentadas de Otto Piene, Walter Leblanc y Damiano.

En el caso de los artistas latinoamericanos, la exposición comprende obras de Carlos Cruz Diez, Sergio Camargo, Julio Le Parc, Almir Mavignier y Jesús Soto.

Physichromia Mecanica, 1968, de Cruz Diez, acompasa con el interés de exploración de la luz que distingue a Zero y se impone, como punto de referencia, la exposición Zero, Edition, Exposition, Demostration, de 1961, en la que el grupo exponía su estética de la luz.

Estando la luz y el movimiento en el centro de las preocupaciones de Zero, los vínculos con las obras del arte cinético latinoamericano de los años 1960 son decisivos. Las conexiones entre las propuestas de artistas como Heinz Mack y Cruz Diez, interesados ambos en la escultura interactiva y la estética relacional crean un paralelo esencial entre la obra de ambos artistas.

Si bien Zero ha sido muchas veces asociado con el minimalismo por su interés en el trabajo con formas puras y materiales industriales, su deseo por lo lúdico y lo interactivo lo emparenta con el arte óptico y cinético.

A pesar de su corta existencia, Zero fue uno de los grupos más influyentes de la segunda mitad del siglo XX cuya impronta se extiende hasta nuestros días, siendo objeto de atención y estudio por instituciones y museos. Exposiciones antológicas del grupo están programadas para el Gran Palais de París, El Salomon R. Guggenheim Museum de Nueva York y el Stedelijk Museum de Amsterdam en los próximos años.

Group Zero and Latin American Art nos adentra en el universo del arte cinético latinoamericano y sus nexos de creación con el grupo Zero. La exposición, que comprende además obras de Walter Leblanc, Francois Morellet, Dadamaino, Christian Megert, Viktor Vasarely, Armando, Enrico Castellani, Vassilakis Takis, Turi Simeti, Gerhard Von Graevenitz y Herman De Vries, es una oportunidad sin igual que nos sumerge en el universo de la luz y el movimiento que revolucionaron el arte hacia mediados del siglo XX a ambos lados del Atlántico.

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