'Lovelace': una historia bien urdida

 

La vida de una de las grandes estrellas porno de la historia es encarnada por Amanda Seyfried.

Amanda Seyfried y James Franco en 'Lovelace'. Dale Robinette / AP
Amanda Seyfried y James Franco en 'Lovelace'. Dale Robinette / AP
 

Por Pilar Ayuso l pilayuso@yahoo.com

Con la estética visual de los años 1970, el filme Lovelace, del dúo de directores Rob Epstein y Jeffrey Friedman, cuenta la vida de una de las grandes estrellas porno que dio la industria de películas XXX. Famosa por la portentosa amplitud de su cavidad bucal, a quien hasta los policías le pedían autógrafos, Linda Lovelace fue en 1972 la gran protagonista del bombazo taquillero que significó Deep Throat (Garganta profunda).

Nació en el Bronx como Linda Susan Boreman, y el filme la pinta tal vez demasiado cándida y con poco salero para ser actriz porno, encarnada por la angelical Amanda Seyfried. Linda era una buena muchacha, salida de un hogar conservador, con una madre (Sharon Stone) amargada e inclemente que solo pudo darle un consejo el día en que, desposada con Chuck Traynor (Peter Sarsgaard), regresó a casa rogando protección: “La mujer debe obedecer a su marido”.

Así es que Linda obedece y llega al negocio de la mano de su esposo y mánager Traynor. Toma el apelativo de “Lovelace” y emprende el camino del éxito rodeada por poderosos personajes de la industria porno, que interpretan, entre otros importantes actores, Bobby Cannavale, James Franco y Hank Azaria en el papel de Jerry Damiano, prolífero director de videos porno y de la comedia sexual que inauguró la serie de filmes Garganta profunda.

El filme de Damiano revoluciona el viejo porno caracterizado por su profusión de “tornillos” y se convierte en un insólito fenómeno de audiencia, con la historia de una muchacha (Linda) que, sexualmente insatisfecha, va al doctor (Adam Brody), quien le descubre el clítoris situado en un sorprendente lugar: al fondo de su garganta.

Lovelace se divide en dos partes que reflejan diferentes perspectivas de la historia. La primera mitad retrata, con una visión desde fuera, a una prometedora naciente estrella porno. Seis años después comienza la otra parte de la historia, cuando la otrora actriz que alcanzó gran fama, aunque solo ganó poco más de $1,000 por una película que recaudó $600 millones, ha rehecho su vida como Linda Marchiano y decide contar al mundo su historia, en el libro Ordeal.

Con una bien tejida estructura dramática, el filme va, en flashbacks, en busca de otros ángulos de escenas ya vistas, para descubrir la terrible realidad que se escondía detrás del éxito de Lovelace.

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